El exalcalde de Majadahonda (Madrid) Guillermo Ortega, imputado en el "caso Gürtel", no ha explicado al juez Pablo Ruz, que instruye la causa, el origen de los ingresos con los que la trama presuntamente le pagó trajes, relojes, viajes y vehículos de alta gama a cambio de favores desde el consistorio.

Ortega, que ocupó ese cargo entre mayo de 2001 y febrero de 2005, ha declarado durante alrededor de una hora ante el magistrado de la Audiencia Nacional, que además ha interrogado a Carmen Rodríguez Quijano, exmujer del presunto cabecilla de la trama, Francisco Correa, y que fue asesora de relaciones institucionales y después jefa de Gabinete del exregidor.

Según han informado fuentes jurídicas, el exregidor de la localidad madrileña, acusado de favorecer a las empresas de la red desde el consistorio, no ha acertado a responder cómo con sus ingresos de alcalde pudo pagar viajes y varios coches de lujo que fueron pagados en efectivo.

Entre ellos, un Jaguar que puso a nombre de su padre a pesar de que éste no tiene carné de conducir, extremo que ha justificado alegando que lo necesitaba tras la muerte de su madre y que eran sus hermanos los que lo conducían.

Asimismo, ha admitido que tuvo relaciones con la joyería Suárez de Madrid, pero que no recuerda lo que compró en este establecimiento.

El anterior instructor de la causa, el magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) Antonio Pedreira señaló a Ortega como uno de los alcaldes de diversos municipios madrileños de los que Correa consiguió favores al facilitarle un notable volumen de negocios y a uno de los que regaló ropa y calzado, relojes, billetes de avión, viajes y vehículos de alta gama.

Sin embargo, el exalcalde de Majadahonda ha insistido en que no participaba en la adjudicación de los contratos y ha negado que recibiera un piso como regalo por parte de la constructora Tryconsa, que supuestamente vendió después a Rodríguez Quijano.

Tampoco ha podido justificar, tal y como consta en la causa, por qué fue esta imputada la que le abonó varios trajes comprados en una tienda de lujo de la madrileña calle de Serrano.

No obstante, al término de su interrogatorio, Ortega ha afirmado estar "encantado" por haberse podido explicar en sede judicial tres años después de su última declaración y ha mostrado su convencimiento de que "la Gürtel quedará en nada".

Por su parte, Rodríguez Quijano se ha remitido a las declaraciones que efectuó ante la Guardia Civil y ante el primer instructor del caso Gürtel, Baltasar Garzón, cuando fue detenida en febrero de 2009 junto a su entonces marido.

Entonces, trató de desvincularse de las actividades de su esposo alegando que no vivían ya juntos y que se encontraban en trámites de separación.

La exmujer de Correa, que también fue administradora única de Special Events, una de las empresas vinculadas a la trama de corrupción, ha reiterado al juez que desde su cargo de jefa de Gabinete de Ortega no tenía capacidad de ejecución, decisión o contratación.