El etarra Mikel Otegi ha asegurado hoy en el juicio que se sigue contra él en la Audiencia Nacional por el asesinato de dos ertzainas en 1995 después de que el Constitucional ordenara repetir la vista, que cuando se entregó era consciente de que "había roto tres familias y que tenía que ir a la cárcel".

Así lo ha manifestado Otegi, para quien el fiscal pide 70 años de cárcel, ante la sección primera de la sala de lo penal de este tribunal, en la que ha recordado que la noche del 10 de diciembre de 1995, estaba "completamente fuera de sí" y que tras tener una "tangana" con los ertzainas, en su caserío de Itsasondo (Guipúzcoa) les amenazó con la escopeta para que se marcharan.

"Tenía la escopeta porque era cazador. Metí tres cartuchos (...), disparé, me metí en el coche patrulla y llamé desde la emisora a la Ertzantza", ha dicho Otegi, que además ha señalado que en ese momento "era consciente" de que se iba a entregar, porque "había roto tres familias", las de los dos agentes, José Luis González e Ignacio Jesús Mendiluce, y la suya propia.

A preguntas de su defensa, que ha protestado al no permitirle la sala hacer su interrogatorio en euskera, Otegi ha recordado que él ha sido agredido más de una vez por parte de un ertzaina, se ha declarado "insumiso", aunque ha reconocido haber militado en asambleas de jóvenes sin vínculos con ETA.

El fiscal Carlos Bautista le imputa un delito de atentado terrorista (30 años), uno de asesinato (30 años) y otro de integración en banda armada (10 años), y le reclama que indemnice a las familias de los agentes con 500.000 euros a cada una.

Por estos hechos, Otegi fue declarado no culpable por un jurado en 1997, aunque el Tribunal Constitucional ordenó repetir el juicio después de que en Francia fuera condenado a 7 años de cárcel por asociación de malhechores.

Después de esta condena es la Audiencia Nacional el tribunal competente para repetir el juicio como ordenó el Constitucional en 2004, confirmando la decisión del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco y del Tribunal Supremo.

Así, se anuló la absolución decretada por la Audiencia de Guipúzcoa después de que un jurado popular declarara a Otegi no culpable, pese a que la mayoría de sus miembros estimaron que había quedado suficientemente probado que mató a los agentes.

Después la Fiscalía de la Audiencia Nacional pidió en 2007 el procesamiento de Otegi por el asesinato de los ertzainas, al considerar que éste tenía una finalidad terrorista cuando disparó contra ellos.

En esta primera sesión del juicio ha testificado un vecino del caserío que se encontraba trabajando a unos 300 metros del lugar de los hechos, quien ha relatado que vio a los agentes muertos tendidos en el suelo y a Otegi refiriéndose a ellos como "dos hijos de puta menos".

Asimismo, un agente de la Ertzantza ha afirmado que escuchó el mensaje de Otegi a través de la emisora, y ha concretado que en la llamada se avisaba de manera "clara y tranquila" que "un casero había matado a dos cipayos (expresión peyorativa con la que el entorno de ETA denomina a la Policía vasca) por la política que seguían".