El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha dicho hoy que Instituciones Penitenciarias decidirá mañana por la tarde si concede el tercer grado al etarra enfermo de cáncer Iosu Uribetxebarria Bolinaga, uno de los secuestradores del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara en 1996.

Así lo ha asegurado el ministro en una entrevista a TVE en la que ha denunciado, refiriéndose a la huelga de hambre que mantienen más de dos centenares de presos etarras en apoyo a su compañero, que "ni la izquierda abertzale ni ETA ni el propio Bolinaga han tenido la más mínima compasión en estos momentos hacia la persona de José Antonio Ortega Lara que durante 532 días estuvo enterrado en vida".

"Evidentemente huelgas de hambre o cualquier otro tipo de iniciativas ni nos han afectado ni nos van a afectar", ha resaltado Fernández Díaz.

Las manifestaciones del ministro se han producido después de que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz haya pedido a Prisiones que estudie la posibilidad de conceder el tercer grado a Uribetxebarria a la espera de recibir informes médicos actualizados del Hospital Donostia de San Sebastián sobre su estado de salud.

Según el ministro, mañana por la mañana la junta de tratamiento de la cárcel estudiará esta propuesta y por la tarde resolverá la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias.

Ha explicado que si Prisiones considera que se le puede aplicar el tercer grado será "a los únicos efectos de un expediente de libertad condicional".

Dicho expediente llegaría el lunes al Juzgado Central de vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional quien "tendría la ultima palabra", ha añadido.

Hoy, el Servicio Vasco de Salud, Osakidetza, ha emitido un comunicado en el que señala que "los resultados de las pruebas diagnósticas realizadas hasta el día de hoy" al etarra indican que "la situación clínica del paciente" es "irreversible".

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias acordó el pasado 1 de agosto trasladar al etarra desde el centro penitenciario de León, donde se encontraba ingresado hasta ahora, a un centro sanitario de referencia de la cárcel de Zaballa (Álava), que es el Hospital Donostia de San Sebastián.