La expresidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre se ha convertido esta mañana en protagonista inesperada de un acto del candidato del PP a lehendakari, Antonio Basagoiti, y se ha tomado este papel con mucho humor. Eso sí, nada de hablar del futuro del PP regional.

Ya desde el principio Aguirre ha estado en la foto: ha llegado tarde al acto y eso ha hecho que coincidiera a la entrada con los que debían ser los personajes centrales de la mañana, Basagoiti y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que ha acudido a presentarlo.

Y aunque se ha querido quitar de en medio, el presidente del PP vasco la ha cogido del brazo y ha entrado con ella a un lado y Rajoy al otro, con gran sorpresa de la prensa y decenas de cámaras inmortalizando el momento.

Sentada en la mesa principal, junto a los ministros Jorge Fernández Díaz y José Manuel García Margallo, el presidente del Congreso, Jesús Posada, y la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, entre otros, Aguirre escuchaba las palabras de Basagoiti, cuando de repente una pregunta del coloquio ha hecho que todas las miradas se dirigieran a ella.

Y es que el moderador ha pedido a Basagoiti que se pronunciase sobre quienes creen que la marcha de Aguirre es "fatal" para España o quienes especulan que acabará montando su propio partido.

Entre las risas de unos y otros, incluida la propia expresidenta, Basagoiti ha asegurado que Esperanza Aguirre siempre ha estado y estará en el PP, la ha definido como "capaz, honesta e íntegra" y ha valorado su virtud de "hablar claro y decir siempre lo que piensa" en un partido que "no es una secta" y en el que todos pueden dar su opinión.

En una conversación con varios periodistas al acabar el acto, Aguirre bromeaba sobre su repentino estrellato y confesaba que se había "despertado" y había "puesto la antena" cuando oyó la pregunta sobre ella en el coloquio.

Además se ha justificado por su entrada a la sala: "Pensaba que el desayuno era en el hotel Ritz -lejos del Eurobuilding, donde se ha celebrado- y por eso he llegado tarde".

Encantada de no tener que responder a preguntas difíciles y huyendo en todo momento de hablar del futuro del PP madrileño, ha contado que el próximo lunes se incorpora a trabajar al Ministerio de Industria, como asesora de la secretaria de Estado de Turismo, Isabel Borrego.

Y después, en otra charla distendida en la calle, hablaba de otros planes más inmediatos: llevar a su nieta a ballet esta misma tarde o participar el fin de semana en el Campeonato de España de golf categoría parejas damas sénior, que se celebra en Calatayud.

Sabe que no tiene muchas posibilidades de ganar pero va a divertirse, que es lo importante, según ha comentado.

Los periodistas le preguntaban si es cierto que su sucesor en el Gobierno autonómico, Ignacio González, la llama todos los días. "¡Todavía me coge el teléfono!" ha bromeado la expresidenta.

No ha podido esconder Aguirre que le ha divertido este momento de tanta atención. Eso sí, si alguien volvía a sacar el tema del partido, se encontraba con la misma respuesta: "No tengo ni que contestar".

Y ha habido otro momento mucho más mediático, su salida de la sala junto a Basagoiti -que ha aguantado estoico su repentino papel de acompañante-, rodeados ambos por decenas de cámaras y periodistas que le pedían unas declaraciones.

"¡Que yo no doy ruedas de prensa!", espetaba Aguirre mientras trataba de salir y se negaba a contestar a las preguntas. "Parece de Bilbao", ha bromeado Basagoiti.

Sólo una cosa ha querido decir, cuando ante una pregunta sobre su marcha de la política ha replicado: "Yo no estoy fuera de la política, sino alejada de la primera fila".

Cualquiera lo diría.