Los españoles califican a la canciller alemana, Angela Merkel, con un 4,1, un punto y medio menos que el pasado año, aunque Alemania sigue siendo el segundo país mejor valorado tras Estados Unidos, según datos de la última encuesta realizada por Metroscopia.

"El presidente de cualquier Estado es el que marca la imagen del país", ha asegurado a Efe el vicepresidente de Metroscopia, José Pablo Ferrándiz, quien ha indicado que así ocurrió con el expresidente de EEUU George Bush, que trasladó su mala imagen a la percepción sobre su país.

Otro ejemplo es Barack Obama, líder mejor valorado por la sociedad española con un 6, mientras EEUU ocupa el primer puesto en valoración con un 72 por ciento; por tanto se confirma la afirmación anterior en este caso donde la imagen positiva del líder se traslada al país.

Pero "el caso alemán es diferente" pues los españoles "distinguen entre gobierno y país", la imagen desfavorable de Merkel podría haber arrastrado a Alemania y "no ha sido así", ha sentenciado.

El vicepresidente de Metroscopia ha argumentado que algunas de las razones por las cuales la sociedad española tiene buena imagen de Alemania, pero no de su canciller, son las ayudas que recibió España del país germano en su momento y que aún quedan en el "imaginario colectivo" de las personas.

Por otro lado, Francia se sitúa en las encuestas casi a la par de Alemania con un 67 por ciento, siendo el tercer país mejor visto por los españoles, y su presidente, François Hollande, goza también de alta estima con un 5.4, el segundo tras Obama.

Esto se debe al "factor novedad" todo lo nuevo tiene una connotación positiva, ha añadido Ferrándiz.

La incapacidad de los líderes políticos europeos de encontrar una solución a la crisis económica es una de las principales razones que esgrimen los expertos consultados por Efe a la hora de explicar el descontento del ciudadano hacia éstos.

En opinión del investigador del Real Instituto Elcano, Javier Noya, el ciudadano está preocupado por el empleo y "no ve a Alemania como la causante sino a Europa".

La imagen de Merkel se ha visto mermada con respecto a otros líderes, su puntuación era de 5.6 en octubre de 2011 y pasa a 4.1 en junio de 2012; esto se debe a la actitud "egoísta" de la canciller hacia el Gobierno de España, ya que está intentando defender ante todo los intereses de Alemania, ha sentenciado Ferrándiz.

"El español medio exige una postura más europeísta", puesto que está prevaleciendo el interés "no estrictamente europeo", ha sentenciado el profesor de derecho comunitario y experto del grupo "Team Europe" Rafael Ripoll.

En su opinión, hay que "sumar lo que tenemos en común" ir en un ritmo contrario, "primando lo que nos diferencia parece un camino de poco recorrido político".

Ripoll ha defendido el proyecto de la Unión Europea como el "mejor y más consolidado éxito humanista y político de la edad contemporánea" y ha resaltado que nunca la ciudadanía ni la clase política hubiera "concebido" un espacio que geográficamente va desde el Atlántico a los Urales y donde "concurren la paz, la democracia y la prosperidad".

Existe cierta desafección de la sociedad española hacia los líderes políticos europeos en general, aunque especialmente la atención está puesta en Merkel, cuya política de comunicación "no ha sido agresiva; viene aquí y dice que lo estamos haciendo todo "muy bien", ha explicado Noya.

La impresión que el ciudadano tuvo del encuentro en septiembre entre la canciller alemana y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para analizar la situación económica de la eurozona fue que vino para darnos "su bendición" para que sigamos por este camino", ha asegurado Noya.

La imagen de estos líderes "ha ido a la baja" debido a su incapacidad para resolver los problemas económicos actuales al igual que la de la clase política española, aunque esta última "vive una crisis mucho mayor", ha señalado Noya.