El juez del caso Nóos, José Castro, tiene la intención de dejar sin efecto la citación como imputado que ha dictado este lunes para el ex secretario de Estado de Deportes y actual diputado socialista en el Congreso, Albert Soler, tras haber tenido conocimiento de su condición de aforado por ser parlamentario.

La decisión del magistrado de dejar la citación sin efecto se ha producido después de que haya tenido conocimiento de la condición de diputado nacional de Soler, y en consecuencia de su aforamiento, ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Baleares en un comunicado.

Castro había citado a declarar a Soler en un auto dictado este lunes, en el que citaba también a 58 testigos para declarar en Barcelona los días 15 y 16 de octubre.

La citación de Soler era para que explicara "las circunstancias que concurrieron en el expediente de contrato menor número 327204" entre el Ayuntamiento de Barcelona y la Asociación Instituto Nóos de Investigación Aplicada, que presidía Iñaki Urdangarin.

La intención del juez Castro era que justificara el pago de 12.000 euros al Instituto Nóos en el año 2004, cuando él era director de Deportes del Ayuntamiento de Barcelona.

Tanto Soler como los 58 testigos citados para declarar en Barcelona fueron proveedores del Instituto Nóos cuando lo presidía Urdangarin, entre 2004 y 2006, y facturaron a la entidad, unas facturas que ahora los investigadores tratan de esclarecer si se correspondieron con trabajos prestados.

El contrato también preveía "la generación de contenidos de temática actual para la organización de un evento internacional de naturaleza periódica, vinculado a dicha red", según consta en la factura satisfecha por el ayuntamiento y que emitió Nóos el 3 de diciembre de 2004.

Consultado por Efe, Albert Soler ha dicho desconocer la imputación y ha recordado que ya tramitó un escrito al ayuntamiento con toda la explicación y justificación de este contrato menor.

Según la documentación que el ayuntamiento ha enviado al juez, a la que ha tenido acceso Efe, Soler justificó en octubre de 2004 la necesidad de pagar al Instituto Nóos para que asesorase a Barcelona para conseguir que la ciudad fuese la sede de una red de grandes ciudades europeas vinculadas al deporte y diseñase sus actividades.

Soler adujo la necesidad de contratar a Nóos por la "insuficiencia de medios personales y materiales para la realización del mencionado contrato, vista la especificidad del mismo y la imposibilidad de ampliación de la plantilla actual".

El pago de los 12.000 euros a Nóos se efectuó el 17 de diciembre de 2004 y, el pasado mes de marzo el concejal del PP Xavier Mulleras solicitó al ayuntamiento información sobre aquel pago.

Por este motivo, el actual ayuntamiento, gobernado por CiU, dirigió una carta a Albert Soler solicitándole información sobre aquel contrato con Nóos.

Albert Soler contestó pocos días después al consistorio con un escrito de seis folios en los que justifica la idoneidad del contrato con Nóos para llevar a cabo el Plan Estratégico del Deporte que aprobó el ayuntamiento para seguir proyectando la capital catalana como una ciudad deportiva en todo el mundo y captar grandes acontecimientos deportivos.

Soler justificó que se escogió a Nóos por "el conocimiento que tenían del sector deportivo internacional, así como los contactos y referentes de los que disponían en este ámbito".

"El sector deportivo internacional es generalmente pequeño y habitualmente funciona a través de relaciones personales y de confianza y es de difícil acceso si no es a través de personas u organizaciones de prestigio y conocidas", agregó el ahora diputado.

También explicitó que "Iñaki Urdangarin, tenía este perfil. Su pasado como deportista internacional, así como su posición dentro del Comité Olímpico Español en aquel momento y sus conocimientos teóricos sobre este ámbito, permitían acceder a este reducido grupo internacional y tener acceso a estas personas y organizaciones".

Según Soler, Urdangarin había colaborado en la realización del Plan Estratégico del Deporte del ayuntamiento, "hecho que le permitía tener un alto conocimiento de lo que era el Plan y sus objetivos".

Soler también explica que lo que se encomendó a Nóos no fue un informe, sino principalmente que facilitase "la información necesaria para tener una agenda, tanto de contactos personales como de grandes acontecimientos permanentes a nivel internacional" e información para poder optar a su organización.

El exdirector de Deportes justifica que gracias a los contactos facilitados por Nóos pudieron "conocer personalmente a las personas claves que eran las interlocutoras de las diferentes federaciones internacionales" y "se realizaron visitas y contactos (...) y "encuentros en ciudades como Ginebra y Laussane".