Cientos de jóvenes se colaron en la fiesta del Madrid Arena poco antes de la avalancha humana en la que murieron tres chicas, según la Policía, que investiga si se superó el aforo, como aseguran algunos testigos, mientras el Ayuntamiento ha decidido prohibir eventos como este en sus recintos municipales. La empresa organizadora, Diviertt, insiste en que hubo "un control riguroso".

Fuentes de la investigación han señalado a Efe que un importante número de jóvenes se coló en la fiesta de Halloween de ese pabellón, confluyó en un pasillo con otros asistentes que salían o se dirigían hacia las gradas y provocaron una avalancha en la que murieron tres chicas y otras dos resultaron heridas de gravedad.

Una situación que se agravó cuando una persona, a la que la Policía trata de identificar, prendió una bengala, lo que aumentó el pánico de los jóvenes que coincidieron en esa zona.

Éste va a ser la última "macrofiesta" que se celebre en un edificio de propiedad municipal, al menos mientras Ana Botella siga siendo alcaldesa de la capital, tal y como ha anunciado esta misma tarde en una rueda de prensa.

El Grupo V de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía de Madrid se ha hecho cargo de la investigación del suceso ocurrido en la madrugada del jueves y supervisa las grabaciones de las casi 100 cámaras con las que cuenta el recinto de Madrid Arena para intentar aclarar lo sucedido.

De momento, no se descarta ninguna hipótesis, entre ellas si la avalancha tuvo su origen en el tapón que se formó cuando cientos de jóvenes que estaban fuera del recinto y sin entrada, decidieron colarse en el momento en que el cantante y DJ Steven Aoki, principal atracción de la 'macrofiesta', comenzaba la actuación.

Los servicios de seguridad, integrados por 38 vigilantes en el exterior del pabellón, no pudieron evitarlo y los jóvenes que se habían colado coincidieron con otros que se dirigían a las gradas superiores para ver mejor a su ídolo y con aquellos que decidieron abandonar la fiesta.

El choque entre ellos originó la avalancha, a la vez que uno de los asistentes prendió una bengala, cuya carcasa ya ha sido localizada por la Policía en la inspección ocular.

Los organizadores se enrocan

Un portavoz de la empresa organizadora de la fiesta ha insistido este sábado en que se respetó el aforo del recinto y que no le costa que hubiera más menores aparte de la chica herida de 17 años, y ha responsabilizado de los hechos a quien tiró la bengala.

En declaraciones a la Cadena Ser, Jorge Morales ha asegurado que según los datos que tiene la empresa a la que representa, se vendieron 9.650 entradas y dentro del recinto había ese mismo número de personas, ya que, según ha dicho, "había un riguroso control de acceso" a través de una empresa que validaba las entradas para evitar duplicaciones y falsificaciones.

Según ha dicho, la empresa se basa en datos oficiales y no en los testimonios, "en algunos casos con espurios fines", que se han escuchado sobre gente que se "coló" en la fiesta o sobre la presencia de menores en la misma.

"No me consta que hubiera fallos en el control de acceso", ha insistido, antes de quitar toda responsabilidad a la empresa que representa, porque, según ha dicho, cumplió con "toda la normativa".

Ha repetido, en este sentido, que tanto la Delegación del Gobierno como el Ayuntamiento -propietario del recinto- dieron el visto bueno al plan de autoprotección del recinto y ha asegurado que había una dotación de más de 100 personas encargadas de la seguridad, además del refuerzo de Policía Municipal y Nacional que había fuera del local.

Por ello, ha dicho que la empresa organizadora no tiene ninguna responsabilidad en la tragedia, y ha pedido que se investigue de forma exhaustiva al individuo o individuos que "por su actuación proterva han generado el mal".

"Aún extremando las medidas y normas de seguridad, siempre puede haber alguien que, utilizando el disfraz, bajo anonimato, y previendo que puede haber una situación de estampida, genera ese mal deliberadamente", ha acusado.

Más entradas de las permitidas

Tanto el titular del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, Eduardo López Palop, encargado del caso, como el Ayuntamiento de la capital y la Policía trata de determinar si la empresa organizadora, Diviertt S.L., superó el aforo permitido para la ocasión y vendió más entradas de las que había anunciado.

Si este extremo se confirma, el Ayuntamiento de la capital se querellará o interpondrá una demanda a los organizadores, ha asegurado el vicealcalde, Miguel Ángel Villanueva.

Como señaló ayer el Consistorio, la empresa organizadora, propiedad de un conocido empresario de la noche, Miguel Ángel Flores, comunicó que había vendido 9.650 entradas de las 10.600 disponibles.

Otro de los aspectos que se investigan es el de la seguridad de la fiesta "Thriller Music Park". Según fuentes de la investigación, 38 vigilantes de la empresa Seguriber realizaron tareas de seguridad en el exterior del recinto.

Seguriber ha remitido hoy un comunicado en el que asegura que sólo controló algunas puertas designadas por la organización para retirar materiales no autorizados que pudieran llevarse en bolsos o mochilas.

Dentro, según han confirmado los responsables municipales, desarrollaban labores de control 75 trabajadores que no pertenecen a una empresa de seguridad, sino de servicios.

Por su parte, sólo doce policías municipales de Madrid trabajaron en la zona, una cifra que para el Colectivo Profesional de Policía Municipal (CPPM), sindicato mayoritario en el cuerpo, es "a todas luces insuficientes" en comparación con otros eventos similares.

Las sospechas de que la organización superó el aforo se han extendido y hasta el juez decano de Madrid, José Luis González Armengol, ha dicho que se sobrepasó "con creces".

Funerales de las fallecidas

Mientras, los cuerpos de las tres jóvenes fallecidas -Cristina Arce, Katia Esteban y Rocío Oña- han sido incinerados en el cementerio de La Almudena (Madrid) y en el tanatorio La Paz (Alcobendas) entre escenas de dolor de sus familiares y amigos.

Las dos heridas en el suceso siguen ingresadas, la más grave de ellas, menor de edad, en el Hospital 12 de Octubre. La menor sigue en estado crítico, en tanto que la otra herida, María Teresa Alonso, continúa estable dentro de la máxima gravedad en la Fundación Jiménez Díaz.

Desde el ámbito político, el PP, que gobierna el Ayuntamiento, ha aceptado la petición de los socialistas de abrir una comisión de investigación sobre lo ocurrido.

Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha lamentado el suceso y ha avisado: "No nos temblará el pulso para hacer lo que haya que hacer y cambiar lo que haya que cambiar para que sucesos como estos no vuelvan a producirse".