¿Qué valoración hace Gamá de la decisión del Constitucional?

El Tribunal ha dicho lo único que nuestra Constitución podía soportar, que todos y todas somos iguales ante la Ley, y que no se puede discriminar a nadie por motivos personales. Cualquier otra cosa hubiera sido vivir en una España que no es la actual, no solo por los años que han pasado, por el apoyo mayoritario de la sociedad, no por los 25.000 matrimonios que se han celebrado, sino porque vivimos en un Estado en donde hemos superado que pueda haber ciudadanos de primera y de segunda.

¿Han tenido que pasar siete años para que esto ocurra?

Lo lamentable ha sido tener que esperar siete largos años de homofobia permitida, y nuestro colectivo no va a olvidar lo que hemos tenido que oír en todo este tiempo cuestionando nuestras parejas, familias, la legitimidad, los derechos, ni a quienes han mirado a otro lado.Y no lo olvidaremos por rencor sino por lo difícil que es hacer pedagogía social e ir en contra de todo un sistema que dice lo contrario. Lo que hizo el Partido Popular fue presentar el recurso de la vergüenza y esperamos que ayude para terminar de avanzar en esos sectores que entienden que todavía pueden haber diferencias.

¿Desde Gamá se espera que el fallo tenga su efecto multiplicador en otros países?

Es un día para la esperanza, y en España lo recibimos con los brazos abiertos, pero en otros países que luchan por tener una igualdad verdadera, es también una tremenda esperanza de cara al futuro. La noticia coincide con que Malaui ha suspendido las leyes que condenaban la homosexualidad, un día muy grande desde luego y maravilloso porque todo va avanzando hacia la igualdad.