El Congreso de los Diputados aprobará la reforma de la Ley de Costas con el voto en solitario del PP, ya que durante el debate y a falta de la votación final todos los grupos han manifestado que no la apoyarán porque abre el litoral al negocio privado y desprotege el medio ambiente.

Así pues, la norma, que salvará de la piqueta por 75 años más a 3.000 chiringuitos y 10.000 viviendas de playa, contará con el voto en contra de PNV, UPyD, BNG, Compromís-Equo, Izquierda Plural, y PSOE, y la abstención de CiU que ha negociado algunas enmiendas técnicas pero ha anunciado que podría recurrir al Tribunal Constitucional.

Según el Gobierno, la reforma de la Ley de Costas no dejará construir donde antes estaba prohibido y tampoco se permitirán obras que modifiquen el actual volumen de todas aquellas propiedades ya construidas en el litoral (casas, restaurantes o hoteles).