El secretario general saliente de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, ha afirmado este que el sindicato tiene que ser el "cauce" que convierta a España en un "clamor contra la injusticia" que se vive por las políticas de recorte del Gobierno en materia social y laboral.

Este planteamiento lo ha hecho Toxo en su discurso ante el X Congreso Confederal de CCOO, que acaba el sábado y en el que va a ser reelegido para un segundo mandato.

Hasta las ocho de la tarde está abierto el plazo para que se presenten candidaturas a la secretaría general, para lo que es necesario contar con el 10 % de los votos de los 750 delegados que participan en el Congreso.

Toxo, como ha reiterado en varias ocasiones, va a luchar hasta el último momento para que sólo haya una candidatura, ya que este Congreso es el del "final de las facciones y el de la cohesión".

Según el hasta ahora secretario general, el próximo 10 de marzo CCOO debe conseguir que centenares de miles de personas salgan a las calles de toda España contra los recortes.

Asimismo los días 13 y 14 de marzo, convocados por la Confederación Europea de Sindicatos (CES), los ciudadanos de la Unión Europea deben volver a salir de las calles porque "esta pelea no es solo española, es europea", ha indicado.

En su opinión, CCOO es una "herramienta al servicio del mundo del trabajo que quiere ser fundamental" en el proceso de generación de riqueza y su distribución, y que lucha por una sociedad "más justa e igual" independientemente del sexo o procedencia de las personas, ha explicado.

Dentro de su informe de gestión, Toxo ha advertido de que la corrupción ha alcanzado cotas de "verdadera alarma social" y que los ciudadanos ya no tienen "estómago" para tolerarlo más tiempo mientras que a ellos les recortan salarios, derechos y servicios esenciales.

Ha denunciado que, mientras que se ataca a la sanidad o la educación, otros acumulan fortunas en paraísos fiscales y se benefician de la amnistía fiscal promovida por el Gobierno "como si únicamente pretendiese favorecer a corruptos defraudadores".

Antes que Toxo ha intervenido el presidente de la CEOE, Juan Rosell, quien ha sido abucheado al iniciar su intervención y cuando se marchaba del Congreso.

Rosell ha criticado las campañas de descalificación que se hacen a los sindicatos por "injustas" y ha subrayado la necesidad de que los agentes sociales deben cambiar y actuar "con transparencia total y absoluta hasta "las últimas consecuencias".

Otro de los invitados a dirigirse a los asistentes ha sido el secretario general de UGT, Cándido Méndez, quien ha pedido "responsabilidad" al Gobierno en materia de desahucios y le ha advertido de que no haga "fintas políticas" con el tema y lo deje sin solución.

El dirigente de UGT ha recordado que se está invocando la "legalidad" para desahuciar a una anciana, cuando la mayoría de la ciudadanía considera esa práctica "ilegítima", por lo que ha avisado de que sería "tremendamente negativo" que el Gobierno haya aceptado a trámite la iniciativa legislativa popular (ILP) sobre la dación en pago para "sortear" el Debate del estado de la nación y luego no hacer nada.

Toxo no se ha olvidado en su discurso de hacer autocrítica, a pesar de que ha dicho que ante cada problema presentan una alternativa.

"Tenemos que saber que no todo lo que nos pasa depende de agentes externos. Hay cosas que nos pasan porque nos presentamos mal. No es como nos vemos, sino como nos percibe la gente", ha reconocido.

Hay que "ponerse la pilas", ha alentado Toxo a los presentes, quien ha puesto como ejemplo el "espíritu" de lucha de los mineros que marcharon a Madrid desde sus cuencas.

De la reforma laboral ha resaltado que no se puede decir que esté dando frutos, ya que la flexibilidad interna que se está aplicando la ha achacado Toxo a la responsabilidad de los sindicatos en consonancia con los sindicatos.

Han sido los trabajadores de Nissan y de Renault los que, con los sindicatos, han negociado con la dirección la reducción de sus salarios, ha añadido.