El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha cerrado este jueves el debate sobre el estado de la nación convencido de que se va a "superar" la actual situación económica y que "no será tarde". Para ello ha pedido "perseverar" en las reformas y ha añadido que el Gobierno no va a "desmayar" en su objetivo, que es crecer y crear empleo.

"Quedan más de tres años para terminar la legislatura y este partido cumplirá su programa electoral porque a nadie se le puede exigir que en un solo año cumpla su programa electoral. Pueden estar tranquilos porque hay unos objetivos muy claros, hay un rumbo y una voluntad de mantener este rumbo", ha manifestado en el turno final con el que ha cerrado el debate de política general celebrado durante dos días en el Congreso.

Minutos después, en los pasillos del Congreso, ha afirmado que este debate ha sido "útil" si bien ha aprovechado para recriminar al PSOE su actitud, ya que, según ha dicho, le gustaría "contar con algunos partidos de la oposición". Dicho esto, ha afirmado que no estará satisfecho hasta que en España "haya crecimiento económico y se cree empleo". "Hasta ese momento, satisfacción ninguna", ha concluido.

Rajoy, "atormentado"

El presidente del Gobierno ha confesado que le "atormenta" que las mejoras económicas que ya están experimentándose "todavía no lleguen a la gente" y ha insistido una vez más en que no está "dispuesto" a dejar que "ninguna comunidad autónoma caiga".

Durante su réplica a los partidos del Grupo Mixto, el presidente ha insistido en que "sí hay vida después de la crisis", y que para alcanzarla se han tomado decisiones "duras, difíciles y que no son agradables" pero sin las cuales "la situación sería mucho más difícil para España". "Parece que aún hay gente en esta Cámara que no sabe cómo estaban las cosas a finales de 2011 y que no entiende la situación que hemos superado en 2012", ha reprochado.

"Para mí era mucho más cómodo no reducir el déficit público, no hacer reformas estructurales, que me trajera sin cuidado la deuda y seguir gastando hasta que llegara el 'crack'. Pero eso sería una irresponsabilidad y yo no lo voy a hacer porque no nos han elegido para eso. A los españoles les interesa que yo cumpla con mi deber como presidente", ha apostillado.

"Hay motivos para ser optimista"

A renglón seguido, ha recordado que en otros momentos difíciles de la historia democrática del país se pudieron crear 5 millones de puestos de trabajo, y ha afirmado que eso se puede volver a hacer, tal y como demuestran los "datos positivos" que ya se vislumbran y que "son el preludio de que las cosas irán mejor en el futuro".

De hecho, ha confesado que es "optimista sobre el futuro", alegando que "hay muchos motivos para serlo" por mucho que aún sea necesario "trabajar mucho, ponerle mucho coraje, actuar con mucha determinación y mantener el rumbo fijado". "Lo que han hecho los españoles en los momentos difíciles de su Historia, su capacidad emprendedora, su laboriosidad y sus ganas son los principales avales y argumentos que me mueven a ser optimista", ha añadido.

No obstante, el presidente también ha reconocido que no está "satisfecho" con los resultados cosechados hasta ahora, aunque sí con las decisiones, que son "las que permitirán en el futuro decir que estamos satisfechos con los resultados que se han producido y que llegarán al conjunto de los ciudadanos". "Pero hay datos positivos que no se pueden obviar porque no se puede extender una capa de pesimismo sobre el futuro de la economía española", ha matizado.

"Me preocupa que los resultados de las políticas aún no hayan llegado a la gente y el número de españoles que, queriendo trabajar, aún no puede hacerlo. Pero lo sabíamos y lo dijimos, no engañamos. Éramos conscientes y lo somos y es de puro sentido común que las decisiones no producen efecto en 24 horas, ni aquí ni en ningún país del mundo ni en ninguna faceta de la vida. No es posible", ha hecho hincapié.

No se cambiará de rumbo en política económica

Por ello, ha rechazado cambiar el rumbo de sus políticas económicas, tal y como le han reclamado diferentes formaciones, y se ha comprometido a seguir trabajando en la reducción del déficit, en la aprobación de reformas estructurales y en el impulso al proceso reformista e integrador en Europa, dado que considera que esa política es "la buena para los intereses generales de España" y no por "ningún empecinamiento ni razón ideológica".

"Creemos que es la política económica que hay que hacer, y vamos a mantener esa política económica. Creemos que es la acertada porque ha supuesto la recuperación de la confianza en España y no la voy a cambiar. Tengo la total y absoluta convicción de que va a producir efectos positivos en un futuro no muy lejano", ha subrayado.

Así, ha insistido en que el Gobierno presentará nuevas reformas estructurales --como las que ya avanzó en su primera intervención en el Debate-- que "iban en el programa electoral" y que "si no se han hecho antes ha sido porque no se pudo". "Pero el juicio al Gobierno se hace una vez termina la legislatura, porque a nadie se le puede exigir que cumpla su programa electoral con el 25% de la legislatura cumplido", ha añadido.

"Como ya he dicho en reiteradas ocasiones, hay casi 6 millones de personas que quieren trabajar y no pueden hacerlo, y eso para mí es inaceptable. Y creo que la política económica que hemos puesto en marcha producirá sus efectos y lograremos revertir esta situación, que es lo que queremos hacer", ha apostillado.

La única modificación con respecto a 2012 será, por tanto, que se hará "un esfuerzo para adoptar medidas de crecimiento" porque "lo más importante hoy es que haya crecimiento en Europa y que se recupere el crédito" en España. "Ésos serán los objetivos, las medidas son las adecuadas, estamos dispuestos a oír cualquier sugerencia positiva pero el grueso de la política económica se debe mantener porque es la que necesita nuestro país", ha reiterado de forma tajante.

Reforma financiera

Con respecto a las críticas que las distintas formaciones han planteado a medidas concretas como la reestructuración financiera, Rajoy ha defendido que es una reforma "de primer orden" pero ha negado que suponga "ser fuerte con los débiles y débil con los fuertes". "No estoy de acuerdo y me parece tremendamente injusto", ha dicho, insistiendo en que las medidas se han cargado de forma proporcional sobre los diferentes agentes sociales.

No obstante, sobre el tema de los desahucios, que ha salido en prácticamente todas las intervenciones del Grupo Mixto, Rajoy se ha limitado a decir que se "seguirá hablando" del asunto, sin dar más detalles, y también ha considerado que "sería útil que hubiera consensos en los temas fundamentales". "Reitero mi disposición a entenderme con quien de buena fe quiera hacerlo", ha dicho.

Con respecto al problema energético --"Uno de los temas donde nos hemos empleado a fondo y tendremos que seguir haciéndolo", ha dicho--, el líder del Gobierno ha defendido sus medidas, que se han tomado para "corregir decisiones irresponsables" del pasado que provocaron un déficit de tarifa de 25.000 millones de euros.

Corrupción

Mariano Rajoy, ha subrayado también, sin citar sus nombres, que el extesorero del PP Luis Bárcenas y el exsenador y exalcalde de Pozuelo Jesús Sepúlveda "hace ya años que no asumen ningún tipo de responsabilidad" en el PP y ha estimado que eso es "actitud y no pose" ante la corrupción.

Rajoy ha vuelto a abordar el problema de la corrupción en la segunda jornada del Debate del estado de la Nación, después de que el portavoz del PNV, Aitor Esteban, le advirtiera de que, si se confirman las informaciones sobre corrupción vinculada al PP y "repetidamente negadas", la situación del Gobierno sería "realmente insostenible".

En su discurso, el portavoz del PNV ha citado en concreto a Bárcenas y a Sepúlveda, pero el jefe del Ejecutivo no ha querido nombrar a personas concretas, tal y como ya hizo ayer.

Sí ha asegurado que las personas citadas hace tiempo que no tienen responsabilidad en el PP y ha vuelto a pedir un acuerdo con todas las fuerzas políticas.

Es, ha dicho, una "invitación sincera", porque "todos" tienen una enorme responsabilidad de actuar para evitar que en el futuro se repita el debate actual.

Rajoy ha reconocido el desapego de "parte sustancial" de la ciudadanía hacia la clase política y lo ha atribuido a la dura crisis económica, pero también al afloramiento de muchos casos de corrupción "muy reprobables e inadmisibles".

Tras señalar que ese "desgaste general" afecta al Gobierno y a toda la clase política, ha rechazado de nuevo "la generalización injusta, la critica desaforada, la desmesura y la falta de objetividad", porque contribuyen a ese desapego.

A su juicio, es "responsabilidad de todos, especialmente del Gobierno, pero de todos, afrontar la situación, tomar decisiones y revertir el estado de las cosas".

Tras considerar que la ley de transparencia supondrá "un antes y un después" en la lucha contra la corrupción en las administraciones, ha recordado las medidas legislativas que propuso ayer y ha insistido en que está abierto a escuchar las iniciativas de todos los grupos parlamentarios.

El gobierno central más proautonómico

Con respecto a las críticas que algunas formaciones nacionalistas han puesto sobre la mesa respecto del trato que se ha dado a las comunidades autónomas, Rajoy ha afirmado que "no ha habido un Gobierno que haya ayudado tanto a las comunidades como éste", con medidas como el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) o el Plan de Pago a Proveedores, entre otras.

"Hoy el Estado es el que acude a los mercados porque, desgraciadamente, hay muchas comunidades a las que no les presta nadie, y acudimos a los mercados para refinanciar su deuda y para que puedan cubrir su déficit público. Lo hacemos porque es nuestra obligación y porque creemos en ello. No estoy dispuesto a que ninguna comunidad autónoma caiga", ha añadido.

ETA

Por su parte, ETA ha hecho presencia por primera vez en el debate. El presidente del Gobierno ha considerado que el paso más importante para el fin del terrorismo es que la banda acuerde y transmita a la opinión pública la decisión de "su disolución definitiva como organización terrorista".

Ha respondido así después de que Aitor Esteban señalara que, una vez desaparecida la violencia, hay que "procurar los elementos necesarios para afrontar la definitiva pacificación, pero sobre todo la reconciliación".

El presidente del Gobierno ha subrayado que la unidad de los demócratas y la colaboración con el Ejecutivo vasco ha sido muy importante para que ETA "esté en la situación en la que está ahora".

"Pero lo más importante es que ETA tomara la decisión definitiva, lo acordara y lo transmitiera a la opinión pública, de su disolución definitiva como organización terrorista", ha manifestado.

Sin mención a la Casa Real

A lo que no ha querido responder Rajoy es a la petición de Aitor Esteban para que la Familia Real se reinvente. El representante del PNV ha considerado que la Corona "debería reinvertarse si quiere mantener su posición" porque es "la institución más opaca del Estado".

Esteban se ha referido a la Monarquía y ha dicho que "hoy, después de tantas peripecias con fundaciones, favores, patrocinios, emails, subida de tono, y hasta elefantes, ya no vale con un lo siento mucho, no volverá a ocurrir".

"La institución más opaca del Estado necesita reinventarse si quiere mantener su posición", ha subrayado antes de añadir que "en su beneficio" y "hasta que llegue ese momento, lo que necesita es más luz y taquígrafos sobre su presupuesto y estructura, la misma luz que se exigida a cualquier otra institución pública".