La imputación de Iñaki Urdangarin por el caso Nóos ha traspasado las fronteras españolas. Un día antes de que el Duque vuelva a declarar ante el juez, ´The New York Times´ lleva el caso a portada. La prestigiosa cabecera estadounidense reserva la parte inferior izquierda de su portada de este viernes a la noticia que titula ´A Royal Scandal in Spain´ (´Un Escándalo Real en España´).

En el interior de la noticia, ´The New York Times´ explica la trayectoria de Urdangarin, desde su pasado como jugador de balonmano hasta su matrimonio con la infanta Cristina, y su implicación en la trama Nóos. La información detalla la respuesta de la Casa Real Española ante la imputación de Urdangarin y se detiene en la actitud de distanciamiento que ha adoptado Zarzuela, respecto al Duque.

El rotativo estadounidense no se olvida tampoco de los emails entregados al juez por el exsocio de Urdangarin, Diego Torres, en los que se vería implicado el Rey. ´The New York Times´ manifiesta la preocupación de los españoles por cómo se está viendo salpicada la monarquía por esta trama.

Gran expectación informativa por la declaración de Urdangarin

La declaración este sábado de Iñaki Urdangarin ante el juez del caso Nóos, José Castro, genera la misma expectación informativa que cuando compareció por primera vez, pero la experiencia vivida hace un año contribuye a rebajar la tensión mediática y de seguridad en los juzgados de Palma.

Unos doscientos periodistas de setenta medios de comunicación nacionales e internacionales están acreditados para cubrir la cita judicial del marido de la infanta Cristina, prácticamente los mismos que el 25 de febrero de 2012, cuando por primera vez un miembro de la familia real española fue interrogado por un juez.

En la lista no estarán grandes cadenas televisivas internacionales como CNN y Al-Jazeera, que sí cubrieron la declaración el año pasado, según ha confirmado el Tribunal Superior de Justicia de Baleares, y canales más modestos como la televisión pública suiza tienen previsto informar a sus espectadores del caso.

Fotógrafos, cámaras de televisión, redactores y técnicos se repartirán entre el patio trasero del juzgado de Palma, por donde entrará Iñaki Urdangarin, y la calle donde comienza la rampa de acceso, que permanecerá cortada por la policía.

A diferencia de lo ocurrido hace un año, cuando la incertidumbre solo se despejó en el último instante, ya está claro que el duque de Palma bajará a pie la cuesta de entrada a la sede judicial.