El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha condenado hoy las coacciones e intimidaciones sufridas en las últimas semanas por dirigentes del PP por parte de miembros de colectivos contra los desahucios y ha advertido de que "la mayoría no puede ser coaccionada por una minoría".

"Nadie merece ser acosado o intimidado, y menos aún si el motivo es haber sido elegido por la mayoría de los ciudadanos. Ése es su pecado, y la mayoría no puede ser coaccionada por una minoría", ha alertado Rajoy en su intervención ante la Junta Directiva Nacional del PP.

Por ello, el jefe del Ejecutivo ha hecho un llamamiento a todas las fuerzas políticas y a todos los españoles para que condenen sin tibiezas estos "actos antidemocráticos", al tiempo que ha garantizado que el Gobierno protegerá a quienes han sido elegidos por la mayoría de los ciudadanos en unas elecciones "libres y democráticas".

Ante los dirigentes del PP, Rajoy ha dicho comprender el malestar y el "drama" que viven muchas familias que han perdido su vivienda, pero ha dejado claro que la "intimidación o la violencia verbal" nunca puede ser una forma de actuar en democracia.

Ha recordado que el problema de los desahucios no es nuevo y que ya en 2011 se llevaron a cabo 77.000 ejecuciones hipotecarias en viviendas, oficinas o locales, pero entonces, ha dicho, "nadie hizo nada y nadie protestaba".

Para Rajoy, lo único nuevo es que el actual Gobierno ha abordado la reforma de la normativa hipotecaria y sobre desahucios para reparar la grave situación de quienes pierden su vivienda o han sido víctimas de abusos en sus hipotecas.

En este sentido, ha alertado al PP de las decisiones "no pensadas" y ha pedido a los suyos "prudencia, sensatez y sentido común" a la hora de modificar las leyes para garantizar el flujo del crédito y que los españoles puedan adquirir una vivienda en el futuro.