El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, ha defendido este domingo su política económica ante el expresidente José María Aznar, a quien ha advertido de que "no es justo y no conduce a nada" hacer balances ahora, cuando quedan más de dos años para que finalice la legislatura.

Un mes y medio después de que Aznar cuestionase la gestión económica del Gobierno y pidiendo una inmediata bajada de impuestos, y en la misma semana en la que FAES ha presentado su propuesta de reforma fiscal pidiendo dicha rebaja, Rajoy ha replicado al expresidente.

Así, en la clausura del Campus FAES celebrada en el municipio madrileño de Guadarrama, Rajoy ha justificado ante Aznar los tiempos de su política económica, le ha recordado que la reforma fiscal de su Gobierno llegará en el primer trimestre de 2014 y no antes y le ha asegurado, eso sí, que sus expertos estudiarán las propuestas tributarias de FAES.

Rajoy, además, ha sido contundente y en un claro mensaje a Aznar ha subrayado que quedan todavía dos años y medio para el final de la legislatura y los balances "se hacen cuando hay que hacerlos", pero no ahora, al principio, porque "no es justo y no conduce a anda".

Y tras reconocer que muchas de las medidas tomadas han podido no ser entendidas por quienes votaron al PP, porque "la gente quiere que los problemas se resuelvan pronto", ha hecho una defensa rotunda de la acción de su Ejecutivo. "Nadie podrá decir que el Gobierno no haya tomado decisiones, no haya planteado reformas estructurales y que éstas no sean de un enorme calado", ha sentenciado.

Como viene siendo habitual, el jefe del Ejecutivo ha hecho un repaso de la situación económica y de cómo estaba cuando llegó a La Moncloa y también ha comparado el camino andado desde su anterior intervención en el Campus FAES, hace justo hoy un año. Ha apuntado que hoy se puede decir, sin ser ni optimista ni pesimista sino simplemente "realista", que la economía española "ha dado la vuelta al reloj de arena" y está ya "en la cuenta atrás hacia la recuperación", con un camino que acabará llevando al crecimiento y la creación de empleo.

Y tras recordar que el 7 de julio de 2012 prometió que el Gobierno "no desmayaría" y que en un año la situación mejoraría, ahora puede decir que así ha ocurrido. "Estamos mejor que entonces, no podemos decir como en otros tiempos que España va bien, pero sí podemos decir que España va mejor y el rumbo marcado es el correcto", ha señalado Rajoy, quien no obstante ha insistido en que no puede haber "la más mínima satisfacción mientras el crecimiento económico y el empleo no vuelvan a este país".

Como "reformas estructurales de verdad" ha defendido Rajoy ante Aznar las medidas tomadas por su Ejecutivo; reformas que también ha calificado de "ambiciosas" y "necesarias" y con la que se ha mostrado convencido de que quedará "un país preparado para competir sin complejos en el nuevo mundo".

Después de recordar buena parte de esas reformas, Rajoy ha entrado en la cuestión fiscal. Primero ha recordado que hace ahora un año su Gobierno tuvo que tomar decisiones "duras y difíciles" que en otras circunstancias no se habrían tomado, en alusión a la subida del IVA, pero según ha explicado había que "fijar prioridades" y España debía dar el mensaje "nítido" a los mercados de que iba "en serio" con el saneamiento de las cuentas públicas.

Después, ha señalado que se "atenderán" los planteamientos de FAES aunque no ha entrado a valorar la propuesta de reforma fiscal de la fundación que preside Aznar.

Sí ha dicho Rajoy que su reforma fiscal pasará por dar una "mayor simplicidad" al sistema tributario y asegurar su suficiencia, garantizar con él los recursos suficientes para los servicios que tienen que dar las administraciones y favorecer el desarrollo económico y el social. En otra parte de su discurso, Rajoy ha asegurado que ya se han tomado en materia fiscal decisiones importantes a las que "probablemente no se les haya prestado mucha atención", entre las que ha citado incentivos fiscales a la contratación.

Todas estas explicaciones las ha dado el presidente después de escuchar de nuevo a Aznar defender su reforma fiscal. Aunque esta vez no ha apelado de forma explícita a la urgencia de la bajada de impuestos, José María Aznar ha señalado ante Rajoy que la reforma fiscal que propone FAES es una de las que "puede acometer" el Gobierno para tener una más rápida recuperación". Y más tarde ha subrayado que este foro ha puesto sobre la mesa propuestas "fundadas" que en su opinión "deben ser analizadas y pueden ser discutidas" y "en algunos casos, incluso, aprovechadas".

Mariano Rajoy ha llegado al complejo Fray Luis de León de Guadarrama unos minutos antes del mediodía, y tras ser recibido por Aznar ambos se han sentado alrededor de una mesa en el jardín donde han posado ante los medios de comunicación.

Ni uno ni otro han querido responder a los periodistas, que tanto a la entrada como a la salida les han preguntado sobre las últimas revelaciones del caso Bárcenas.