El primer partido de oposición en España, el PSOE (socialista) anunció este martes su intención de recurrir ante el Tribunal Constitucional la reforma que limita el concepto de justicia universal.

La reforma fue aprobada por el Congreso la semana pasada y falta el trámite del Senado, donde el gobernante Partido Popular (centroderecha) tiene mayoría absoluta.

Según esa modificación, los jueces españoles sólo podrán investigar delitos de genocidio o lesa humanidad cuando la causa sea contra ciudadanos españoles o ciudadanos extranjeros que residan habitualmente en España o bien cuya extradición al país hubiera sido denegada.

La portavoz parlamentaria del PSOE, Soraya Rodríguez, dijo este martes que esa reforma vulnera "el derecho a la tutela judicial" y se aprobó "por las presiones intolerables de otros países" mediante un "atropello al Congreso".

El resto de representantes de la oposición en ese acto avalaron la presentación del recurso porque consideran que la reforma es inconstitucional tanto por la tramitación parlamentaria de urgencia y en lectura única, como por el contenido.

Así, el diputado de CiU (centroderecha) Jordi Jané afirmó que la reforma vulnera la Constitución porque, entre otras cosas, "no puede ser retroactivo aquello que limita derechos".

Por la Izquierda Plural, Gaspar Llamazares manifestó que la reforma es inconstitucional y reclamó que la oposición se comprometa a derogarla cuando se produzca un cambio de Gobierno, y que se vuelva a la legislación previa a 2009, año en el que el PSOE introdujo la primera reforma de la justicia universal.

Desde UPyD (centro), Irene Lozano pidió a los socialistas que permitan a su partido sumarse al recurso al Constitucional para evitar que salga adelante una ley que "hará que el mundo sea un lugar más cómodo para los peores criminales".