El Ministerio del Interior ha concedido indemnizaciones y otras ayudas de tipo sanitario, psicológico o educativas a los 1.758 heridos y familiares de los 192 fallecidos en los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004 (de los que el próximo martes se cumplen diez años) por un total de 318,2 millones de euros, de los que más de 315 millones de euros corresponden exclusivamente a indemnizaciones directas abonadas a las víctimas o familiares de los fallecidos.

Durante estos diez años, la Dirección General de Apoyo a Víctimas del Terrorismo ha mantenido activas todas las áreas que se ocupan de la atención a las víctimas del 11M, entre ellas, un equipo de ocho especialistas dedicado al seguimiento de estas personas y de sus familiares, según ha explicado el Ministerio del Interior en un comunicado.

Las personas que han recibido o están recibiendo tratamiento psicológico pertenecen en su mayoría a familiares de fallecidos y heridos graves y sus familiares. Los gastos derivados de estos tratamientos son sufragados por el Ministerio del Interior y por la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT), ya que se considera que la prestación de este servicio no debe suponer un coste extra para la familia afectada.

Con los datos recabados a lo largo de estos diez últimos años, se ha realizado un perfil de las personas que fueron asesinadas y de las que resultaron heridas en los atentados del 11M en Madrid. La mayoría de ellas era de clase media-trabajadora que se dirigía a sus lugares de trabajo, otras se encontraban en situación de desempleo y estudiantes. De los 2.084 heridos (de ellos 1.758 han solicitado ayudas económicas al Ministerio del Interior) y de los 192 fallecidos, el 34% eran inmigrantes, pertenecientes a 34 nacionalidades distintas.

Del total de personas heridas, siete presentan en la actualidad gran invalidez (requieren de asistencia de una persona para su movilidad); 21 están consideradas como incapacitadas permanentes absolutos; 61 son incapacitadas permanentes totales; 28 padecen incapacidad permanente parcial, y el resto sufrieron lesiones no invalidantes (presentaron semanas de baja o resultaron con secuelas de distinta consideración).

Ayudas para la vivienda

Los atentados afectaron a un número elevado de inmigrantes que, debido a sus precariedades económicas, no contaban con recursos para obtener una vivienda. Para ello, ha sido necesaria, en coordinación con el Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA), la búsqueda de vivienda en régimen de alquiler para víctimas del 11M.

A esta medida, se suma el Plan Estatal de Fomento del Alquiler de Viviendas, la Rehabilitación, Regeneración y Renovación urbanas, aprobado por el Gobierno para el período 2013-2016, que da prioridad a las víctimas del terrorismo y a sus familiares a la hora de asignar las ayudas que contempla. Asimismo, las graves lesiones sufridas por varias personas en los atentados han exigido que se tomaran medidas para adaptar viviendas a las necesidades de los lesionados a fin de facilitar su movilidad.

Igualmente, el Ministerio del Interior ha financiado las obras de reconstrucción de las viviendas que resultaron dañadas como consecuencia de la explosión terrorista registrada en la localidad madrileña de Leganés, el 3 de abril de 2004, por un importe de casi 1,3 millones de euros. También se sufragó el alojamiento de estos vecinos durante las obras de reconstrucción y se concedieron ayudas extraordinarias de 3.000 euros para que pudieran comprar enseres y objetos de primera necesidad.

Medidas laborales

En el terreno laboral Interior destaca que se han tomado importantes medidas encaminadas a acelerar la reinserción al mundo del trabajo de las víctimas del 11M. En concreto, se han llevado a cabo actuaciones para que los familiares de los fallecidos pudieran cambiar de trabajo o de horarios. En cuanto a los heridos graves se les ha ayudado a buscar empleo así como a adaptarse de nuevo a su puesto de trabajo. Por ello, se puso en marcha en 2011 el programa 'Labora', que tiene por objetivo ayudar y apoyar en la búsqueda activa de empleo. Por este programa han pasado 84 víctimas de los atentados del 11M.

Además, en los últimos meses del año 2013 se han alcanzado acuerdos con entidades y se han suscrito convenios de colaboración que han permitido que víctimas de estos atentados hayan conseguido un empleo.

Además, el Ministerio del Interior ha adoptado medidas dirigidas a arropar a las víctimas en edad de estudio. Desde el curso 2004-2005 hasta el curso 2012-2013, la Dirección General de Apoyo a Víctimas del Terrorismo del Ministerio del Interior ha destinado un total de 113.000 euros en ayudas al estudio para todos los niveles educativos destinadas a los heridos y a los hijos de éstos y de los fallecidos.

Interior ha destinado 311.250 euros en ayudas sanitarias, como prótesis, tratamientos psicológicos, de rehabilitación y manutención, entre otras y ha puesto en marcha un programa de atención a personas con discapacidad auditiva sobrevenida originados por la onda expansiva de las explosiones.

Por último, el Ministerio del Interior ha concedido desde 2004 cerca de 4,4 millones de euros en subvenciones a las entidades que desarrollan programas de atención a víctimas de los atentados del 11M.

Junto a las ayudas económicas y materiales, el Gobierno de España ha desarrollado diferentes iniciativas para rendir homenaje y reconocer a todas las víctimas de los atentados terroristas del 11M.

Con ocasión del X aniversario del 11M se ha tramitado de oficio, previa conformidad de los interesados, el procedimiento de concesión de condecoraciones en grado de Encomiendas a todos los heridos de estos atentados, que todavía no la tenían reconocida. Durante estos diez años se han concedido 1.207 encomiendas, de las que 903 se han otorgado en los últimos meses.

En el acto que se realizará el próximo lunes 10 de marzo, en el Teatro Real de Madrid, con motivo del X aniversario de estos atentados, el Ministerio del Interior entregará 365 condecoraciones de la Real Orden de Reconocimiento Civil a las Víctimas del Terrorismo a víctimas de los atentados de Madrid del 11 de marzo de 2004.