Han pasado 10 años desde que ocurrió la masacre del 11M, pero aquellos atentados todavía están muy presentes en la memoria de Ángel de Marcos. Los terribles recuerdos se le aparecen día a día y le acompañarán por el resto de su vida. Se encargan de recordárselo cada mañana cuando se despierta las terribles secuelas que le han dejado las heridas que sufrió aquella mañana en la estación de Atocha de Madrid cuando se dirigía a su trabajo desde la localidad vecina de Parla.

-¿Cómo recuerda lo vivido aquel fatídico 11M

-Me resulta difícil contarlo. No sé qué adjetivo utilizar, pero es un recuerdo fuerte, muy duro. Los atentados me pillaron en el andén de la estación de Atocha. La primera explosión la vi y me sobrecogió, la segunda me alzó volando como una cometa y en la tercera ya estaba en el suelo totalmente KO.

-Logró salvar la vida, pero sufrió heridas muy graves.

-Sí, aunque no me gusta mucho recordar estas cosas. A nivel físico sufrí estallido timpánico, heridas en una pierna y lesiones en la vista por las que ya he tenido que pasar dos veces por el quirófano. Además, a nivel psíquico sufrí estrés postraumático y he tenido que asistir continuamente a consultas con psicólogos i psiquiátricos.

-En su vida, la rehabilitación es continua.

-Absolutamente, porque además cada día van surgiendo otras dolencias. La presidenta de nuestra asociación, Pilar Manjón, suele decir que después de las bombas de los atentados vinieron las bombas racimo. En mi caso, me ha surgido una enfermedad neurológica degenerativa, de las llamadas enfermedades raras, que no tiene ni tratamiento ni medicación. Solo existe la posibilidad de realizar una rehabilitación paliativa para intentar frenar el avance de la enfermedad. Consiste en la duplicación y mutación de un gen que me ataca el sistema nervioso. Todo indica que se trata de una mutación voluntaria surgida tras los atentados. Pero bueno, este es mi caso, pero otras personas desarrollan otras patologías. En nuestra asociación por ejemplo, hay un índice de cáncer más elevado que entre la población normal. Lo que pasa es que estas enfermedades jamás nos las reconocerán oficialmente como consecuencia del 11M. En todo caso, nos da igual, porque lo único que queremos es tener la mejor calidad de vida posible.

-¿Cómo afronta este décimo aniversario?

-Son fechas muy complicadas porque nos vuelven todos los recuerdos. Aunque la verdad es que nos afecta cualquier cosa. Ver por ejemplo las imágenes del accidente de tren de Santiago o del metro de Valencia hace que se te revuelva todo, porque es como ver una fotocopia. Y no sólo las imágenes. Escuchar un ruido fuerte por la calle, los cohetes en Navidad€ Te tienes que adaptar a una nueva forma de vida, porque desgraciadamente el estrés postraumático es para siempre.

-¿Cómo valora el trabajo que se realiza desde las asociaciones de víctimas?

-Es un trabajo fundamental. Yo era de los que decía 'lo superaré yo solo, por mi cuenta', pero no es posible. La primera vez que acudí a un psicólogo fue en la Asociación 11M Afectados del Terrorismo. La psicóloga me bajó a una terapia colectiva y vi la luz. Pude estar con personas que hablaban de las mismas sensaciones que tenía yo, y esto te reconforta bastante. No piensas que te has vuelto loco del todo. Compartir con gente tu misma problemática crea unos lazos de unión muy fuertes.

-También a nivel económico las asociaciones de víctimas resultan muy importantes.

-Sí, sus ayudas son fundamentales. Cuando la crisis aprieta, aprieta a todos, pero todavía más a los más perjudicados. En los atentados la mayoría de víctimas eran trabajadores, desde albañiles a empleadas del hogar. Para que te hagas una idea de cómo está la situación, en nuestra asociación estamos ayudando incluso a pagar camas calientes (alquiler de camas por horas). Incluso hemos atendido a una persona herida el 11M y a su hija a las que hemos ayudado por un desahucio. Pero no un desahucio de un piso, sino de una habitación.

-¿Qué valoración hace de las ayudas que recibís del Estado?

Nosotros acudimos a las subvenciones públicas que el Estado convoca, presentamos nuestros proyectos y nos adjudican un importe. Nosotros siempre habíamos cobrado lo mismo que la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), pero desde que cambió el color político del Gobierno se nos ha recortado un 56% la parte del presupuesto destinada al funcionamiento y gestión. Legalmente no nos pueden obligar a desaparecer, porque cumplimos todos los requisitos, pero te quitan el aire para respirar.

-¿Diez años después del 11M, se sienten las víctimas un poco olvidadas?

-Es una sensación un poco rara. Siempre que nos han invitado a un acto hemos acudido y hemos recibido un gran apoyo social. Ahora bien, también somos conscientes que este atentado está tan utilizado política y no políticamente que hay un cierto hastío, la gente está cansada, harta y hastiada. Y estamos plenamente convencidos de que ésta es una situación buscada.

-¿Qué les diría a los que siguen especulando sobre la autoría de los atentados?

-¿Tienen alguna prueba? Si es así, que vayan al juzgado. Queremos hechos probados, no teorías. Cada uno pensamos lo que queremos y nos gusta lo que nos gusta, pero aquí sólo valen los hechos probados. Ha habido muchas especulaciones que a las víctimas nos han hecho mucho daño. Cuando ocurre un atentado, lo único que quieres saber es: quién ha sido, cómo y por qué. Y desgraciadamente lo sabemos, porque hay hechos probados que lo han demostrado. Y eso que para ser sincero hubiese sido mejor que hubiese sido ETA. El resultado habría sido el mismo, porque el que no está no está y el que está, está como está, pero si hubiera sido ETA nos habrían tratado de otra manera. Habríamos recibido más ayuda, que hace mucha falta.

-¿Qué le pediría al Estado?

-Que me compensara para poder vivir lo más parecido posible a cómo vivía antes, nada más. No pedimos otra cosa. Entendemos que el Estado y la sociedad española deberían ayudar, y si hubiera sido ETA, nos habrían ayudado de otra manera.

-¿Cree que la sentencia lo deja todo aclarado?

-No es algo que piense solo nuestra asociación. Es que este caso ha pasado por la Audiencia Nacional, por el Supremo, por 18 magistrados€ Todo está basado en hechos probados y demostrados.

-¿Cómo definiría sus sentimientos al conocer la sentencia?

-El hecho de que se haya hecho justicia te reconforta, pese a que haya aspectos que te gustaría que hubiesen sido diferentes. ¿Qué me hubiese gustado que las condenas fuesen más severas? Sin duda, pero bueno, si la ley es esta, toca cumplirla.

-La ley dice que el próximo día 16 saldrá de la cárcel Rafa Zouhier€

-Sí. Ha cumplido su condena, ha pagado su pena y tiene derecho a salir. Y ya está. Yo sólo quiero que se cumpla la ley, aunque no sea la justicia que a mí me gustaría, porque está claro que nos hubiera gustado que hubieran sido más años de cárcel para los condenados.

-¿Cuáles son sus sentimientos hacia los autores de los atentados, podría llegar a perdonarles?

-Yo no les voy a perdonar nunca aunque me pidan perdón. El perdón es un tema católico, y esta gente no es católica. Aunque lo pidieran, sería para conseguir beneficios penitenciarios, porque a ellos les da igual, no contemplan el perdón de la misma manera que lo podemos contemplar nosotros. Yo no les perdono. Tampoco les deseo ningún mal. Solo que cumplan la condena que se les ha impuesto en base a la legislación española.