La Policía Nacional ha asestado un duro golpe a una red, cuyo cabecilla era un español residente en Melilla, que captaba yihadistas en diversos países para integrarse en grupos terroristas de la órbita de Al Qaeda asentados en Mali y Siria, ha informado el Ministerio del Interior.

En la operación, llevada a cabo por la Comisaría General de Información con la colaboración de los servicios de seguridad de Marruecos, han sido detenidos el "principal dinamizador" de la red, Mustafá Maya Amaya, y otras seis personas, arrestados en Melilla (tres), Málaga (uno) y Marruecos (tres).

Según la Policía, algunos de los detenidos ya habían retornado a sus lugares de origen desde zonas de conflicto como Siria.

Para Interior, el cabecilla de la red, Mustafá Maya Amaya, era quien a través de Internet se encargaba personalmente de escoger a los yihadistas voluntarios, cualquiera que fuese el país de origen.

Una vez seleccionados, contactaba directamente con ellos y les proporcionaba las relaciones necesarias para que pudieran llegar, a través de pasadores, a la organización terrorista de destino.

Esta red disponía de ramificaciones en países como Marruecos, Bélgica, Francia, Túnez, Turquía, Libia, Mali, Indonesia y Siria.

El Estado Islámico de Irak y Levante (ISIL), Jabhat Al Nusra (JN) y Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), todas ellas organizaciones terroristas en la órbita de Al Qaeda, han sido las principales receptoras de los voluntarios captados por esta red, tal y como han constatado los investigadores.

Algunos de los captados se integraron plenamente como dirigentes de esos grupos y participaron activamente en atentados y ejecuciones públicas, mientras que otros fallecieron en el transcurso de operaciones terroristas perpetradas en esas zonas de conflicto.

La operación se inició en 2010 bajo la supervisión del titular del Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno.

La investigaciones abiertas cobraron impulso cuando se detectó en el domicilio de Maya Amaya a varios yihadistas llegados de Francia, a los que había seleccionado previamente y a quienes se disponía a preparar para su marcha a Siria de forma inminente.

Por ello, los agentes de la Comisaría General de Información procedieron a detenerle, así como a otros dos integrantes de la red de nacionalidad francesa que se encontraban en la vivienda de Mustafá Maya.

Se trata de Paul Cadic y Farik Cheikh, que estaban a la espera de desplazarse a Siria.

De forma simultánea, y en coordinación con las fuerzas de seguridad marroquíes, se ha detenido a tres miembros de esta misma célula asentados en Marruecos: Tarik Ahnin, Soufian el Moumni y Mohamed Karraz.

Mientras, en el marco de esta operación ha sido detenido en Málaga Chafik Jalel Ben Amara Elmedjeri, de nacionalidad tunecina, quien se dedicaba a falsificar documentos y que ya fue detenido el 24 de febrero de 2006 por pertenencia a organización terrorista.

Los agentes han llevado a cabo cuatro registros domiciliarios en Melilla y Málaga, donde se ha intervenido diverso material informático y numerosa documentación pendiente de analizar.

También se han realizado otros registros en distintas localidades marroquíes.

La Policía considera que con esta operación se ha asestado un duro golpe a las redes de envío de yihadistas hacia organizaciones terroristas desplegadas en zonas de conflicto, algunas de las cuales son responsables de crímenes de guerra, como asesinatos de población civil o secuestros de periodistas y de personal extranjero dedicado a la ayuda humanitaria.

Subraya Interior que con estas detenciones se ha neutralizado a varios de los actores que forman parte de la cadena delictiva, al haberse procedido a la detención del captador y dinamizador de la red, el falsificador, los encargados de logística y a propios yihadistas que se desplazarían a los países mencionados.

Con la información obtenida se emitirán órdenes internacionales de detención contra otros miembros de la red instalados en terceros países y que continúan sus actividades delictivas.

Como hecho "destacable y sin precedentes", Interior resalta la activa participación e integración en el dispositivo desarrollado en España de funcionarios marroquíes, que han trabajado codo con codo con agentes de la Comisaría General de Información.

También se ha contado con el apoyo de la Oficina Federal de Investigación de los Estados Unidos (FBI), así como el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).