La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha defendido hoy los sueldos vitalicios que cobran los expresidentes, pero no ha aclarado si le parece ético que sean compatibles con remuneraciones de carácter privado como las que perciben Felipe González y José María Aznar en Gas Natural y Endesa.

Sáenz de Santamaría se ha referido a este asunto en la sesión de control del Congreso, en respuesta al representante de la Izquierda Plural y líder de IU, Cayo Lara, que se ha interesado por las medidas que va a adoptar el Gobierno para hacer incompatible a los expresidentes el cobro de un sueldo público vitalicio con una remuneración de carácter privado.

La vicepresidenta ha recordado que los sueldos vitalicios de los expresidentes existen desde 1983 y ha explicado que sirven para que estos "puedan prestar mientras vivan las funciones inherentes a su persona de representación a la democracia que los ha votado y al parlamento que los ha elegido".