El doctor Juan Manuel Parra, médico adjunto de Urgencias del Hospital de Alcorcón (Madrid), fue el encargado de atender a Teresa Romero antes y después de que se le diagnosticara que estaba enferma de ébola. En una carta interna relata todo el proceso y denuncia que hubo múltiples fallos.

Según Parra, el traje de protección que le dieron una vez que se sospechaba que la paciente estaba infectada de ébola le quedaba corto. "Las mangas me quedan cortas en todo momento", comenta.

Asimismo, asegura que se enteró por la prensa de que los análisis dieron positivo. "Aunque la primera muestra es positiva no tengo conocimiento de ella directa salvo por la prensa", apunta el facultativo, y más adelante añade: "La confirmación de positividad de la paciente (el doble positivo) vuelvo a enterarme antes por medios periodísticos que directamente con la autoridad competente".

Además, señala que para extraer la muestra de ébola se necesitó "un tiempo superior al prudencial".

Ante los síntomas de empeoramiento de la paciente ("abundantes diarreas, vómitos, mialgias y comienza con fiebre de hasta 38), Parra insiste en varias ocasiones de que es necesario su traslado "por el alto riesgo de complicación e inestabilidad".

El médico denuncia también la tardanza de la ambulancia y afirma que visitó "en más de 12 ocasiones" a la enferma antes de que fuera trasladada al Hospital Carlos III. "En todo este momento sigo avisando de su situación y se me pide continuar con la labor clínica (cosa que no pensaba obviar)", concluye.