El ex secretario general del SOMA-UGT José Ángel Fernández Villa, que sigue sin romper el silencio sobre la fortuna personal investigada por la Fiscalía Anticorrupción, deberá afrontar su salida del consejo de administración de Hunosa tras ser expulsado del PSOE y del sindicato que lideró durante 35 años.

Fernández Villa, de 71 años, que se retiró de la actividad sindical y política en abril de 2013, al año siguiente de la amnistía fiscal que le permitió regularizar los 1,4 millones cuya procedencia es investigada, guarda silencio mientras el estupor sigue instalado entre los partidos políticos y buena parte de la sociedad asturiana, incluidos sus antiguos colaboradores.

Los partidos políticos, que coincidieron en reconocer la trayectoria del histórico líder sindical en el día de su adiós, han comenzado a moverse para obligar a Villa a dar explicaciones y retirarle su condición de representante del Parlamento regional en el consejo de administración de la empresa estatal minera.

El portavoz socialista en la Cámara regional, Fernando Lastra, ha anunciado que su grupo, que propuso a Villa dentro de la terna de consejeros que representan a la Cámara en el órgano de dirección de Hunosa, solicitará su destitución por entender que las conductas "desveladas" del histórico dirigente sindical hacen "totalmente incompatible" su continuidad en el consejo.

La iniciativa del PSOE se suma a otra de UPyD para que Fernández Villa comparezca en la Cámara regional para dar explicaciones de su actividad dentro del consejo de Hunosa, así como de la gestión de los sucesivos planes de la minería del carbón.

La formación magenta, con un único diputado en la Junta General del Principado, no ha iniciado aún contactos con el resto de los grupos, aunque tanto PSOE como PP han mostrado su disposición de respaldar cualquier iniciativa que ayude a esclarecer la procedencia y ocultación del dinero regularizado por Villa en 2012.

Desde IU, su coordinador en Asturias, Manuel González Orviz, también ha abogado por "llegar hasta el fondo" en la investigación y se ha mostrado partidario de solicitar la comparecencia de Villa si, tras la investigación tributaria, se concluyese la existencia de responsabilidades políticas, mientras que Foro, principal partido de la oposición, aún no se ha pronunciado al respecto.

La situación de Villa ha derivado además en un enfrentamiento entre PSOE y PP después de que el diputado popular Luis Venta haya instado al secretario general de la FSA y presidente del Principado, Javier Fernández, a que explique "lo que no saben el resto de los asturianos" y por qué dijo en su comparecencia pública que considera este caso peor que el del ex presidente catalán Jordi Pujol.

El secretario de Organización de la FSA-PSOE, Jesús Gutiérrez, ha replicado inmediatamente que el PP "tiene que tentarse mucho la ropa" para tratar de dar "lecciones" al destacar que las medidas "contundentes" tomadas pocas horas después de conocer la investigación de Anticorrupción -la expulsión de Fernández Villa del partido- no las ha tomado "ningún partido político".

Gutiérrez ha recordado que la dirección regional del PP ha permitido que su concejal en el Ayuntamiento de Oviedo Jaime Reinares mantenga su acta a pesar de que en julio fue condenado a un año de prisión por un delito de revelación de secretos.

Mientras tanto, Villa, que permanece en su domicilio de Oviedo sin contactar con la mayoría de los que fueron sus más estrechos colaboradores tanto en el PSOE como en el sindicato minero, ha recibido hoy de forma oficial la suspensión cautelar de militancia de UGT y el inicio del proceso de su expulsión "por incumplimiento grave de los estatutos de la organización".

Algunos de sus antiguos colaboradores, como Armando Fernández Natal, secretario de Organización del SOMA-UGT entre 2002 y 2010, y el ex vicesecretario general del SOMA-UGT, Laudelino Campelo, continuaban hoy expresando su "sorpresa" por su situación.

Fernández Natal, precandidato del PSOE a la Alcaldía de Mieres, ha dicho sentirse "perplejo, sorprendido y decepcionado" al reconocer que nunca hubiera esperado "algo así", mientras que Campelo ha lamentado que todo esto supone "un golpe en la línea de flotación del sindicato" y "tirar por la bordar la trayectoria de una organización ejemplar".