Los pasos que dio Teresa Romero, enferma de ébola, desde que cuidó al misionero español Manuel García Viejo hasta que se le diagnosticó la enfermedad están siendo seguidos por las autoridades sanitarias al detalle. Esto es lo que se conoce hasta el momento:

7 de agosto: El misionero Miguel Pajares es trasladado a España desde Liberia.

12 de agosto: El religioso español de 75 años infectado con ébola muere, convirtiéndose en el primer fallecido por el virus en Europa. La auxiliar de enfermería Teresa Pajares le atendió sin ningún problema.

21 de septiembre: Otro misionero, Manuel García Viejo, es repatriado desde Sierra Leona hasta España.

22 de septiembe: García Viejo es ingresado en el hospital Carlos III. La auxiliar Teresa Romero entró en una ocasión a la habitación en la que se encontrada.

25 de septiembre: Fallece García Viejo a los 70 años. De nuevo, Teresa entra en la habitación y maneja material peligroso. En esta ocasión, según ha reconocido ella misma, se toca la cara con un guante al retirarse el traje de seguridad. Supuestamente se contagia en ese momento, pero todavía no lo sabe.

27 de septiembre: Teresa Romero termina su trabajo y coge vacaciones. EL protocolo indica que debe tomarse la temperatura dos veces al día. En este mismo día se presenta a la oposiciones a Auxiliar de Enfermería en la Universidad Complutense de Madrid.

30 de septiembre: La enferma empieza a sentir síntomas del virus, pero todavía muy leves y no lo identifica con el ébola. Llama al Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del hospital Carlos III, pero al no llegar a superar los 38,6 grados de fiebre no la internan y le dicen que tome precauciones y que siga observándose.

Más tarde la auxiliar acudió al centro de salud Alcorcón, pero no se identifica como una de las personas que atendió a los misioneros. Le diagnostican gripe y le receta paracetamol. Antes de volver a su casa fue a una peluquería a depilarse.

2 de octubre: Vuelve a llamar por teléfono al hospital Carlos III siguiendo las instrucciones que fueron facilitadas por teléfono por el facultativo especialista de riesgos laborales, e informa de que tenía fiebre de 38 grados.

A partir de ese momento, la sanidad madrileña se pone en contacto con ella dos veces al día para que informara de la fiebre que tenía, según ha señalado el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez.

3 de octubre: Tiene 36 grados, sin haber consumido ninguna medicación, y niega cualquier incidencia con la protección personal y contacto con fluidos del paciente.

6 de octubre: A las 4 de la mañana, la trabajadora llamó al sistema de alerta de salud pública con fiebre de 37,3 grados y tos, además de astenia y mialgias, y desde Salud Pública adoptaron la decisión de trasladar un equipo del SUMMA 112 al domicilio de la paciente, desde donde fue trasladada a Urgencias del Hospital Fundación de Alcorcón.

Allí le realizan una primera prueba del ébola y da positivo. Una segunda prueba confirma el primer positivo por ébola fuera de África en el mundo. La enferma asegura que se enteró de la noticia por la prensa.

Se la traslada desde Alcorcón hasta el Hospital Carlos III de Madrid, donde la ingresan en la sexta planta.

7 de octubre: Comienzan a tratarla con suero de la hermana Paciencia, la monja que vino con el misionero Miguel Pajares y que estaba contagiada. El marido de Teresa avisa de que quieren sacrificar a su perro, Excalibur. Medio centenar de personas permanecen bajo vigilancia por precaución.

8 de octubre: El perro es sacrificado por la tarde.

9 de octubre: La casa y la sala del Hospital de Alcorcón son descontaminadas. El estado de la enferma empeora.