El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y las comunidades autónomas han acordado reforzar los protocolos de actuación ante el virus del ébola y, entre otras cuestiones, han decidido bajar, de 38,6 a 37,7 grados, el umbral de fiebre de las personas que hayan estado en contacto con un posible infectado por el virus.

Así lo han acordado en un Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) celebrado este viernes en el Ministerio, en el que además han querido mostrar su apoyo a los profesionales que se están encargando de controlar el virus, tras confirmarse el positivo por ébola de la auxiliar de Enfermería Teresa Romero.

Además, se eleva el nivel de riesgo para los contactos directos de pacientes con ébola, entre ellos, los profesionales sanitarios, que pasarán a considerarse de alto riesgo.

El ministerio y los responsables de sanidad de las CCAA han acordado una declaración institucional conjunta para mejorar la coordinación y enviar un mensaje "unánime" de tranquilidad para toda la sociedad.

En el texto, que ha leído la secretaria general de Sanidad, Pilar Farjas, han acordado proseguir con la investigación de lo que ha podido ocurrir para identificar qué se puede mejorar en el manejo de la enfermedad en beneficio de la seguridad de la población y que se hará pública.

Asimismo, se incrementará la información pública oficial sobre las medidas preventivas que se deben adoptar, así como la forma en que se presentan los síntomas de la enfermedad a través de medios telemáticos y con el apoyo de portavoces científicos.