El president Artur Mas ha renunciado finalmente a la consulta del 9N tal como la estableció en el decreto suspendido por el Constitucional, un hecho que se ha confirmado sólo acabar la cumbre del Govern con los partidos soberanistas, que quedan a la espera de que el Govern haga este martes una propuesta alternativa.

El gobierno catalán ha planteado este lunes a ERC, ICV-EUiA y CUP que no puede hacer la consulta en los términos del decreto de convocatoria, suspendido por el Tribunal Constitucional (TC), y el bloque soberanista ha abierto la puerta a alternativas, incluso si al final no se pueden poner las urnas.

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, y los líderes de los partidos proconsulta (CiU, ERC, ICV-EUiA y CUP) se han citado hoy en el Palacio de Pedralbes de Barcelona a partir de mediodía para celebrar la tercera cumbre de forma secreta, aunque los medios de comunicación al final han dado con el lugar de la reunión.

A la espera de que termine el encuentro, ha trascendido, a través de fuentes conocedoras de la negociación, que el ejecutivo catalán ha admitido a los partidos que no ve la forma de hacer la consulta del 9 de noviembre en función de lo que estrictamente establece el decreto.

Sin embargo, Artur Mas ha puesto sobre la mesa de la negociación una propuesta para hacer posible el 9 de noviembre explorando vías para ampararse en un título de la ley de consultas, relativo a los "procesos de participación ciudadana", que no fue impugnado por el Gobierno, según fuentes de la negociación.

Tanto la ley como el decreto están suspendidos cautelarmente por el Tribunal Constitucional, a petición del Gobierno, lo que, a 27 días del 9N, dificulta la puesta en marcha de los preparativos.

En este sentido, el Govern ya ha incumplido algunos de los plazos claves que fija el decreto, como por ejemplo la publicación del registro provisional de participantes (censo electoral), que tenía que ver la luz el 10 de octubre.

La cumbre, que se quería hacer con total discreción, ha arrancado al mediodía con Mas, la vicepresidenta del Govern, Joana Ortega; el conseller de Presidencia, Francesc Homs; el líder de ERC, Oriol Junqueras; el presidente del grupo de CiU en el Parlament, Jordi Turull (CDC); el secretario general de Unió, Ramon Espadaler; el líder del grupo de ICV-EUiA en el Parlament, Joan Herrera; el portavoz adjunto de los ecosocialistas, Joan Mena; y los diputados de CUP Isabel Vallet y David Fernández.

Los participantes han hecho un receso, de un par de horas, durante las cuales que sólo han permanecido en el Palacio de Pedralbes Mas, Junqueras y Turull.

Al regresar a las dependencias de dicho palacio sólo David Fernández -los representantes de la CUP son los únicos que han accedido a pie- ha lanzado a los periodistas una escueta frase: "ni un paso atrás".

La reunión ha venido precedida de una serie de declaraciones que abrían la puerta a estudiar alternativas si no se puede celebrar la consulta soberanista.

Tras la reunión de la ejecutiva de ERC, la portavoz del partido, Anna Simó, ha admitido que cada día que pasa hay menos garantías para el 9N y se ha mostrado abierta a estudiar alternativas.

Por su parte, Joan Herrera, antes de acudir a Pedralbes, ha considerado que si no se vota el 9 de noviembre "no se acaba el proceso".

En la misma línea y por parte del Govern, el conseller de Empresa y Empleo, Felip Puig, ha subrayado que si no se celebra la consulta el 9N "lo conseguiremos en otra fecha posterior".

También ha abierto las puertas a alternativas el presidente del Consejo Asesor para la Transición Nacional, Carles Viver Pi-Sunyer, quien ha indicado que si no hay consulta el 9 de noviembre se pueden convocar unas elecciones plebiscitarias.