El Comité Electoral Regional del PP de la Comunitat Valenciana se ha reunido esta tarde en la sede del partido para proponer a Alberto Fabra como candidato de los populares a la Generalitat. La propuesta será elevada al Comité Nacional del partido que este viernes ratificará la candidatura del actual jefe del Consell.

Será la primera ocasión en la que Fabra encabece la candidatura autonómica del PP valenciano, ya que accedió a la presidencia de la Generalitat en julio de 2011 tras la dimisión de Francisco Camps.

Fabra ha afirmado que ya está "en modo candidato", después de haber recibido esta mañana una llamada de la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, en la que le ha confirmado que será el candidato del PP al cargo que ocupa.

Antes de asistir a un acto conmemorativo del día de la mujer en la sede del partido, y apenas una hora antes de que el comité electoral regional lo propusiera oficialmente, Fabra ha confirmado su candidatura a los periodistas.

"Cospedal me ha llamado esta mañana cuando estaba en un acto con graduados sociales. Fíjense, estaba pendiente de la llamada y cuando ha llegado no estaba, he tenido que devolver la llamada", ha bromeado.

Ha señalado que si hace unos días decía que estaba "en modo espera, hoy ya en modo candidato", y ha explicado que Cospedal le ha comunicado por teléfono que se iba a confirmar su candidatura, por lo que le ha pedido que se reuniesen los órganos del partido para elevar la propuesta.

La designación de Fabra como cabeza de cartel de los populares valencianos acaba con meses de especulaciones en los que el presidente de la Generalitat mostraba cada día su intención de ser aspirante a ocupar sillón presidencial mientras Rajoy guardaba silencio.

Tampoco encontró el apoyo explícito para su candidatura de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá,Rita Barberá quien, pese a respaldar su gestión al frente de la Generalitat, llegó a afirmar hace dos meses que ello no significaba "que se haga una traslación de ese apoyo a cuestiones individuales".

De hecho, ante la falta de adhesiones, Fabra encargó a Isabel Bonig, coordinadora general del PPCV, una campaña interna de recogida firmas en un manifiesto de apoyo a su candidatura para tratar de condicionar la elección de Génova, que se encontró con la oposición, entre otros, del presidente del partido en Valencia, Alfonso Rus, que llegó a retar a Fabra a que convocase primarias si quería conocer qué respaldo tenía.