La jornada de ayer marcó un hito en la historia de España difícil de olvidar. El referéndum de independencia en Cataluña, que fue declarado ilegal por el Tribunal Constitucional, se realizó en medio de la tensión de todas las partes implicadas. Las actuaciones policiales, con orden de desalojar los colegios electorales, terminaron en un enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad del Estado y los sufragistas. Al cierre de esta edición, el Govern cifró en 844 los heridos en los diferentes choques entre ambas partes durante todo el día de ayer.

En Canarias esta situación se vivió con expectación y asombro. La mayoría de los agentes sociales de las Islas, de Gran Canaria en particular, coinciden en la necesidad de encontrar una solución a un conflicto que promete alargarse en el tiempo, por su difícil resolución. Tender puentes y diálogo fueron las palabras más utilizadas por los representantes de sindicatos y asociaciones. Sin contar, además, con el respeto a la legalidad vigente.

La inseguridad y mala imagen que crean este tipo de situaciones preocupa a empresarios y agentes sociales. Como "nefasta" llegó a calificar Rafael Robaina, rector de la ULPGC, la visión que se generó ayer de España. Aunque, fue en la necesidad de encontrar una solución política al conflicto donde más coincidieron. Tanto por parte del ejecutivo de Mariano Rajoy como por la del gobierno catalán de Carles Puigdemont.

Inocencio González

El secretario general de Comisiones Obreras en Canarias, Inocencio González, consideró ayer que se trata de "una situación muy complicada". "Además vemos con muchísima precaución la situación, desde CCOO venimos diciendo que hay un problema político", continuó.

González, en el cargo desde el pasado mes de mayo, explicó que "se tendrían que haber establecido un vínculos suficientes para solucionar, pero por desgracia han fracasado en el intento". Además, condenó las medidas que tomó ayer las fuerzas de seguridad del Estado ante la situación de conflicto social que se generó en el día de las votaciones. "Las medidas de contención que se han hecho nos parecen en absoluto desproporcionadas, porque lo único que hacen es enquistar y agravar aún más la situación presente", señaló.

El sindicalista indicó que la cuestión catalana tiene que verse "desde otra perspectiva, porque es evidente que está ahí y tiene una amplia movilización social". Por ello, entiende que se tendría que cambiar el marco constitucional actual en algunos aspectos. "Se tendría que ver a nivel de la Constitución un punto en el que cada una de las dos partes puedan encontrar una solución política", apuntó el González.

Rafael Robaina

El mundo universitario también quiso dar su valoración sobre los hechos ocurridos ayer con motivo del referéndum independentista. Rafael Robaina, rector de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, destacó que se necesitan "más diálogo y valentía a la hora de afrontar los cambios pertinentes".

"No creo que saltarse la legalidad sea lo conveniente, pero no se hubiera llegado a esta situación si este tema se hubiera llevado de otra manera desde el principio, con más diálogo y tomando las medidas y cambios necesarios en la Constitución, porque hay que atender lo que parece ser la opinión de una mayoría de catalanes", destacó el catedrático.

En este sentido, el rector de la ULPGC se muestra partidario de permitirse un referéndum pactado y con todas las garantías democráticas. "Hay que dejar votar a la gente, no en estas condiciones de ilegalidad. Aprobar la posibilidad de que se puedan celebrar un referéndum y dejar que la gente se exprese sin miedo, defender las ideas y esperar que el resultado sea democrático", señaló. "Para hacerlo se tiene que cambiar la Constitución, no es inamovible, se puede hacer cuántas veces sea necesario, no podemos hacerlo todos los días, pero las sensibilidades en ciertos territorios cambian y hay una masa que desea expresarse", indicó. "No se puede obligar a la gente a estar en un sitio que no quiere, o a lo mejor lo que ocurre es que efectivamente hay una mayoría que quiere permanecer formando parte de España, es pura sociología".

Robaina consideró que España ha quedado con una imagen mundial "nefasta" ante los hechos ocurridos ayer. Entiende que el Gobierno no puede cerrarse en banda y ni siquiera escuchar sus razones "por muy disparatadas que sean". Según el rector es época de configurar una estructura del Estado español "diferente, y no nos debemos asustar por eso". "Unos se saltan la legalidad y los otros ni siquiera quieren modificarla, entonces ¿para qué los tenemos? Por ambas partes ha habido mucha sin razón", continuó.

Agustín Manrique de Lara

"Lo que se vio es para olvidarlo" señaló ayer el presidente de la Confederación Canaria de Empresarios, Agustín Manrique de Lara. Consideró además que los hechos que sucedieron durante el referéndum "no son dignos de Cataluña ni de España ni de la UE". Como empresario, espera que estos hechos no tengan repercusión en el crecimiento económico español.

"Si volvemos a una vida política normal con las negociaciones propias de un país democrático esto debe cambiar, es algo necesario y también posible", resaltó el presidente de la Confederación. "Cabe esperar responsabilidad y también madurez de la población", concluyó.

Eduardo Bezares

Desde la CEOE de Tenerife, Eduardo Bezares expresó que siente una "honda preocupación por la situación actual y las consecuencias a medio plazo". Destacó que la situación de ayer no crea las mejores condiciones para atraer inversiones y mantenerlas, por el nivel de crispación al que se ha llegado. "No es la mejor carta de presentación y todo repercute; dependerá de lo que suceda en los próximos días y semanas", continuó.

José Ramón Rodríguez

El secretario general del sindicato USO en Canarias, José Ramón Rodríguez, declaró ayer que ellos están "por el respeto a la Constitución y el estatuto de autonomía, en convivencia democrática". Manifestó que son contrarios a todo lo que se salga o vaya en contra del ordenamiento jurídico y de los deberes y derechos como sindicato que defiende la norma. "No hay democracia sin respeto a las leyes democráticas", recalcó.

Por otro lado, quiso destacar la pluralidad ideológica entre los afiliados, "entendemos que la opción independentista por vías democráticas es válida, respetamos las ideas de las personas". Además, encuadró su postura en una posición neutral, dada su diversidad de voces. "No somos independentistas ni antindependentistas", señaló.

José Luis Guedes

"Lo que ha habido hoy es una pantomima, no un referéndum", expresó ayer José Luis Guedes, secretario general del Sindicato Unificado de Policías (SUP) en Canarias. Además, valoró las actuaciones que las fuerzas de seguridad cometieron durante la celebración del referéndum. "Ahí han estado la Policía y la Guardia Civil haciendo su labor porque una buena parte de los Mossos no lo han hecho como se esperaba", indicó.

"En base a las imágenes que hemos visto se ha actuado según los principios de oportunidad, con prudencia y proporcionalidad", resaltó en referencia a los enfrentamientos que han dejado un saldo de más de 800 heridos según la Generalitat. "Creemos que ha habido exceso por parte de muchas de las personas que han atacado y agredido a los agentes", continuó.

Tomás Van de Walle

"Es una situación difícil", sentenció ayer Tomás Van de Walle, director de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria. "El problema que han creado los independentistas es muy serio porque emplean argumentos democráticos y el Estado es democrático, entonces son demócratas contra demócratas", apuntó.

Van de Walle resaltó que se trata de un problema difícil de resolver. Para ello se tendría que abrir un diálogo y "establecer puentes" entre ambas instituciones. Aún así, asegura que antes de abrir esa vía ve necesario que "den cuentas" ante los tribunales las autoridades catalanas que han promocionado el independentismo. "Entiendo que el diálogo no debe ser con los políticos actuales, ahora están descalificados, porque están amortizados y su mejor futuro es retirarse", apuntó.

Además, tildó de fracaso las labores empleadas por el ejecutivo de Marino Rajoy. "El gobierno español tendrá que hacer una autocrítica porque esto no ha sido algo espontáneo, aquí hay un fracaso político por mucho que se haya utilizado la estrategia de la ley, que está bien, pero no ha sido suficiente", sentenció. "Esto se ha generado en los últimos años, por la frustración del Estatuto de 2006 y los disparates de un Tribunal Constitucional trastornado, todo eso creó una frustración nacionalista", apuntó.

No obstante, también valoró la reconversión independentista de CiU hace unos años. "Cuando se destapó la corrupción de Convergencia i Unió su escapatoria fue la vía independentista para estar libres de pecados. "Que el gran padre de la democracia catalana, Jordi Pujol, sea un corrupto supremo, da mucho de qué pensar", continuó.

Eduardo Araujo

El recién estrenado presidente del Club de Natación Metropole, Eduardo Araujo, mostró ayer su deseo para volver a la convivencia "real y cívica entre todos los ciudadanos", y que las situaciones que se han vivido no se vuelvan a repetir. "Lo ocurrido hoy solo radicaliza aún más las posiciones", señaló.

El también periodista destacó que es necesario abrir ahora el diálogo entre las partes políticas. "Considero que tanto el gobierno de la nación como el de Cataluña tienen que poner de su parte para evitar que la ciudadanía sufra, porque al final es esa quien sufre", subrayó. "Hay que anteponer el interés general por encima de las ideologías de los partidos que gobiernan en las instituciones porque al parecer hay una polarización de las ideas, no hay zonas grises, o eliges negro o blanco", continuó.

Araujo insistió en la necesidad de encontrar un punto intermedio, más allá de los extremos que se han visualizado hasta ahora. "En un país moderno y civilizado la ciudadanía puede elegir sin verse abocada a un enfrentamiento político e ideológico", indicó.

Albino Aneiros

Albino Aneiros, presidente de la Casa de Galicia, una popular institución con gran tradición en Las Palmas de Gran Canaria, valoró la pluralidad que debe existir entre las regiones que componen España, siempre y cuando se mantenga la unidad territorial. "Entendemos que es una situación complicada pero esperamos que no vaya mucho más allá de los tristes acontecimientos de hoy", relató Aneiros. "Creemos en el entendimiento entre las personas y no en las guerras políticas que se han producido", señaló. Asimismo, se mostró tranquilo ante un posible repunte nacionalista en su tierra gallega, una de las regiones que tradicionalmente ha mantenido un mayor pulso de estas características.