Los diputados de JxCat Jordi Sànchez y Jordi Turull, que optaron sin éxito a relevar a Carles Puigdemont en la Generalitat, iniciaron ayer en prisión una huelga de hambre indefinida para presionar al Tribunal Constitucional y denunciar que bloquea sus recursos y, así, les impide acceder a la justicia europea. Sánchez y Turull, dos de los siete políticos independentistas en prisión preventiva en la cárcel barcelonesa de Lledoners, comunicaron ayer a la dirección del centro que iniciaban la huelga de hambre, cuando se encuentran a las puertas del juicio a la cúpula del "procés", en el que la Fiscalía pide para ellos penas de 17 y 16 años de cárcel por rebelión, respectivamente.

En una rueda de prensa, su abogado, Jordi Pina, explicó que la huelga de hambre es "indefinida" y que el exlíder de la ANC y el exconseller de Presidència la han iniciado para protestar por el "bloqueo" del Constitucional a sus recursos de amparo, lo que les impide "acceder" a los órganos judiciales de la UE. Sànchez y Turull denuncian la "demora injustificable" del TC, que ha admitido a trámite ocho recursos suyos interpuestos entre noviembre de 2017 y octubre de 2018, pero no los ha resuelto aún y los ha "olvidado en un cajón".

El presidente del Colegio de Médicos de Barcelona, Jaume Padroós, médico de Sánchez y Cuixart, advirtió de los "riesgos severos" para la salud que puede comportar la huelga de hambre y alertó de que, eventualmente, podría "dificultar" su traslado a Madrid para el juicio, previsto para el inicio del próximo año. Padrós añadió que ambos inician la huelga de hambre porque no presentan ninguna "contraindicación" de salud, pero precisó que una protesta así puede llevar "al coma o incluso a la muerte".

El anuncio de la huelga de hambre de Sànchez y Turull sorprendió al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Buenos Aires, donde participa en la cumbre del G-20. El jefe del Ejecutivo rechazó la iniciativa, asegurando que no son ciertas las razones que aducen para ella y garantizó que los dirigentes independentistas que están en prisión tendrán un juicio justo. Ante la pregunta de si le preocupa la huelga de hambre, respondió: "es una evidencia que no es una buena noticia".

El líder del PP catalán, Alejandro Fernández, denunció que la "especialidad" del independentismo es "desviar la indignación cuando les llega a ellos" y les acusó de "sentimentalizar" el proceso soberanista, con la cárcel de Lledoners como "epicentro". La líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, pidió que los presos independentistas tengan "el mismo trato ante la justicia que cualquier otro ciudadano".