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40º aniversario de la Constitución española

Clavijo: "Tenemos que estar todos agradecidos y celebrar los 40 años"

El presidente canario resalta que el país ha ganado "en derechos, en progreso, en confort y bienestar", aunque todo es "perfeccionable"

Clavijo: "Tenemos que estar todos agradecidos y celebrar los 40 años"

Clavijo: "Tenemos que estar todos agradecidos y celebrar los 40 años"

Visión muy pesimista de la actual situación política española en el momento en que se revisan 40 años de democracia, de convivencia pacífica y de progreso en el país. Lejos de una celebración positiva y de esperanza en el futuro inmediato en el cuadragésimo aniversario de la Constitución, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, lanzó un mensaje descorazonador sobre el momento por el que atraviesa el conjunto de la sociedad española, y en particular las instituciones y las formaciones políticas. Se trata, según el mandatario nacionalista, de una incapacidad del conjunto del país para salir del atolladero en el que nos metió la crisis económica y que se ha agudizado con la crisis territorial y el descrédito institucional. En el actual marco, según él, la Constitución es un referente crucial pero cuya actualización no se puede abordar por la ausencia de un mínimo consenso sobre qué hacer y hacia dónde ir.

La visión de Clavijo es compartida por momentos por algunos de los representantes de los partidos canarios en el Congreso y el Senado, según constataron ayer durante su presencia en el acto solemne de homenaje a la Carta Magna celebrado en el Congreso, y que por tratarse de la conmemoración del 40 aniversario de su aprobación contó con mucha mayor presencia que en otras ocasiones de parlamentarios y ex parlamentarios canarios. Además de Clavijo, que ha asistido al acto el Congreso en todos los aniversarios desde que es presidente de Canarias, acudieron en esta ocasión la mayoría de los actuales diputados y senadores, así como varios de quienes lo fueron en la legislatura constituyente de 1977, entre ellos como Jerónimo Saavedra, María Dolores Pelayo, y Luis Fajardo. También asistieron la presidenta del Parlamento de Canarias, Carolina Darias, y el eurodiputado López Aguilar.

"Estamos ahora mismo, después de una profunda crisis que nos ha llevado a una crisis social, en intentarnos adaptarnos a los nuevos tiempos y cambiar nosotros si no queremos repetir los mismos errores. Y es evidente que ahora no se encuentra ese clima, sino todo lo contrario", afirmó Fernando Clavijo poco antes de asistir al acto del Congreso. "Por tanto, todos tenemos que reflexionar como sociedad porque si no, ni va a ser posible la reforma de la Constitución, ni encontraremos el sosiego necesario para afrontar los retos trascendentales que tiene este país", recalcó el mandatario nacionalista. Tras afirmar que "los partidos políticos son un reflejo de la sociedad", consideró que "ahora estamos con los populismos, pues el populismo de Podemos es el mismo que el de Vox, pero de otra ideología", y dijo que "hay sectores de la sociedad que al final encuentran en partidos políticos con las propuestas que hacen, porque reflejan lo que esos sectores quieren escuchar". Esta es la razón, aseguró, por la que se "reflejan determinadas sensaciones, como esos 400.000 andaluces que sintonizan con las ideas de Vox, o los 600.000 que están con las tesis de Podemos, que son igual de radicales". Clavijo eludió ponerle una nota la Carta Magna en el conjunto de sus 40 años de vigencia, pero resaltó que durante este tiempo "nuestro país ha progresado, hemos ganado en derechos, en confort, en bienestar, en progreso y en prestigio y reputación". Según él, la Carta Magna "ha servido perfectamente para el objetivo para el que fue diseñada teniendo en cuenta que veníamos de una dictadura y de una guerra civil", por lo que cree que "tenemos que estar todos agradecidos y celebrar estos 40 años".

Aunque cree que "todo es perfeccionable" y que en 1978 el modelo territorial que se abordó "no pudo avanzar lo suficiente", considera que, ante una posible reforma constitucional, "lo importante es que para poder afrontarla con garantías lo que tiene que haber es voluntad y recuperar aquel espíritu donde se perdonaron muchas cosas, donde se fue capaz de anteponer el interés general a los personales y partidistas y el resultado fue esta magnífica Carta Magna". En consecuencia, cree que "no hay ninguna urgencia de reforma, y lo que hay es que hacerlo bien, propiciar los elementos de encuentro, de debate, de espacio común, sin globos sonda, y con voluntad de acuerdos". Lo que ve, sin embargo, es de signo contrario, porque cree que "seguimos en las mismas y ya vemos a donde nos está llevando, dificultades para gobernar, sin Presupuestos, populismo, desasosiego, crispación y todo parece que va a golpe de twit".

La visión de los parlamentarios arroja distintos resultados, casi unanimidad en una visión histórica positiva, pero divergentes sensaciones de cara al futuro.

Ana Oramas, de CC, asegura que "durante 30 años la Constitución se merece un diez, pero a día de hoy le doy un siete, porque tiene que adaptarse al siglo XXI y necesita tres cosas: reconocer el papel de las mujeres en la sociedad española, anclar los servicios sociales, y en clave de Canarias blindar nuestro REF y reconocer nuestra condición de ultraperificidad.

Meri Pita, diputada de Unidos Podemos por Las Palmas, asegura que "las constituciones no son reliquias que se meten en una vitrina sino herramientas democráticas para el desarrollo de sociedades libres". Según ella, la de 1978 "pudo cumplir en un principio el fin que perseguía, y que nos impusieran la Monarquia pudo entenderse, pero el consenso que hubo ha sido roto por la parte dominante de este país, con la corrupción y la demolición controlada del Estado social". Por eso, dice que "corresponde ahora asumir que debemos llegar a un nuevo acuerdo constitucional que blinde los derechos sociales, que ponga al feminismo en su lugar, y que asuma la cruda realidad social de las desigualdades y el trabajo pobre".

Para la diputada del PP Ana Zurita, "hay que meterse en la piel de aquellos que en 1978 con una diversidad política enorme y una España rota y carente de libertades, supieron armar un documento que ahora es nuestro marco de convivencia y nos garantiza todos nuestros derechos". Resalta en este sentido que "ahora tenemos que tener la grandeza de nuestros antecesores, la reforma no es una urgencia porque garantiza libertades en 17 comunidades autónomas, fija el marco de convivencia y, en Canarias tenemos un nuevo Estatuto, aprobado bajo el manto de esta Constitución, que nos da más autogobierno y nuevos derechos ciudadanos".

Sebastián Franquis, diputado del PSOE por Las Palmas, destaca que la ley fundamental "ha cumplido un papel enorme", y considera que para reformarla "hay que conseguir el espíritu de hace 40 años. No se puede plantear si no se sabe qué se va a reformar, si no se hace de forma transparente, y si no se tiene un consenso generalizado", un escenario que él espera que se produzca "porque es la única forma de acabar con el debate de los rupturista de la Constitución y de los reaccionarios". "Hoy está en peligro nuestro marco de convivencia porque hay fuerzas políticas que obtienen representación (caso Vox), que van contra ella, y por eso ahora más que nunca las fuerzas políticas tenemos que ser capaces de mirar hacia el futuro y no solo a pasado mañana".

Melisa Rodríguez, de Cs, recalcó por su parte que nada debe empañar la "celebración de 40 años de prosperidad, de libertad, de derechos y de paz ", recordando que su formación considera que "como todo edificio histórico necesita algún tipo de rehabilitación en algún momento", aunque aclarando que "siempre haciendo prevalecer la base y los derechos de todos los ciudadanos". Cree que "es el momento de hacer esas pequeñas reformas, pero para eso necesitamos el consenso de todos los constitucionalistas".

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