Un total de 48 personas fallecieron en España el año pasado por causa de fenómenos naturales -como los aludes, las lluvias intensas o los vientos fuertes-, lo que supone que hubo trece víctimas mortales más que en 2009 por este motivo.

Según los datos del Anuario Estadístico del Ministerio del Interior, Granada fue la provincia con más muertes por este tipo de fenómenos naturales -seis-, mientras que entre las causas destacan los aludes, que provocaron once fallecidos, los vientos fuertes -diez muertes- y las lluvias intensas -otras diez-.

Como casos aislados, se contabiliza en Jaén una muerte por alcance de rayos y el frío intenso provocó otra víctima mortal en Guipúzcoa.

En términos absolutos, Granada fue la provincia con mayor número de fallecidos (6), seguida de Huesca (5) y Palencia (4), mientras que un total de veintisiete provincias españolas no registraron ninguna muerte por fenómenos naturales.

En 2010 no se produjo ninguna muerte por terremotos a pesar de que se registraron en España hasta 16 movimientos sísmicos de distinta magnitud -entre 3,1 y 4,7 grados en la escala de Richter-, que no causaron ninguna víctima mortal debido a su baja intensidad.

Muy distinto es el balance de este año, que se ha saldado con un total de 9 muertos y 293 heridos como consecuencia del terremoto de 5,1 grados Richter que sufrió Lorca (Murcia) el pasado 11 de mayo.