Los comerciantes y turistas de la Puerta del Sol se declaraban hoy "indignados" por los incidentes que se han registrado en la plaza durante los últimos días, mientras la jornada se desarrolla con total normalidad ante la atenta mirada de los pocos agentes de Policía Nacional y Municipal que permanecen en el lugar.

La presencia policial se ha reducido al mínimo en la Puerta del Sol, donde la actividad es normal en ese lugar y hay tráfico en las calles adyacentes.

Las vallas que en días anteriores han impedido el acceso están retiradas y se ven en los laterales de varias calles, por lo que los viandantes pueden entrar y pasear por Sol.

En la plaza hay la actividad habitual, con presencia de turistas, personas que acuden a los comercios e incluso los mimos y "estatuas vivientes" que ganan algo de dinero con las aportaciones de los ciudadanos.

A excepción de media decena de "indignados" que recorrían la plaza repartiendo esta información, no se percibía la presencia de manifestantes.

Muchos comerciantes de la zona se declaraban hoy "hartos" de la situación que vivieron durante la jornada de ayer y los incidentes que se registran en la zona desde mayo.

"Llevamos dos meses con pérdidas de entre el 40 y el 70 por ciento, y ayer no vendimos nada. Yo sí que estoy indignado de verdad", ha señalado a Efe el propietario de Casa de Diego, el comercio más antiguo del kilómetro cero, que ayer cerró sus puertas al mediodía por recomendación de la Policía Municipal.

"Eso no había ocurrido jamás, esta tienda lleva abierta por mi familia desde mediados del siglo XIX y, desde entonces, sólo hemos tenido que cerrar unos meses en la Guerra Civil porque cayó una bomba", ha indicado el comerciante con enfado.

Muchos de los turistas que se han acercado hoy hasta la céntrica plaza madrileña para visitarla no tenían conocimiento de los incidentes registrados el día anterior, mientras que otros se han acercado por curiosidad y han interrogado a periodistas y policías sobre las razones de los jóvenes para manifestarse "justo" en ese lugar y no en otro.

Así lo preguntaba Marie, una turista francesa, que se ha acercado a un joven que, momentáneamente, ha sido retenido por la Policía por repartir fotocopias con información sobre las cargas policiales realizadas anoche contra los grupos de "indignados" que se manifestaban en Madrid, en la que cuatro personas fueron detenidas y hubo una veintena de heridos.

Una matrimonio de Sevilla, Margarita Candil y Manuel Muruve, estuvieron anoche en las proximidades de la Puerta del Sol sentados en una terraza y han contado que vieron un grupo de "indignados" corriendo y perseguidos por un grupo de agentes de policía.

"No pasamos ningún miedo, ni tuvimos que abandonar la terraza -han asegurado-. Donde tienen que ir a protestar esta gente es a La Moncloa, y no entorpecer la vida de los ciudadanos", han criticado ambos.

Debido a esta situación, la mayoría de los agentes de Policía Nacional de los once furgones y de los seis coches de municipales que permanecían esta mañana en Sol han ocupado la mañana atendiendo las dudas y preguntas de los turistas, y sobre las 12.15 horas han empleado el tiempo en acordonar con tranquilidad la fachada del edificio de la Casas de Correos, sede de la presidencia de la Comunidad de Madrid.