La exdirigente de la formación vascofrancesa Batasuna Aurore Martin, que salió de la clandestinidad a mediados de junio pese a ser objeto de una orden de detención emitida por la Justicia española, reapareció hoy en una manifestación en Bayona.

El acto fue convocado en protesta por su mandato de arresto y "en respeto a los derechos civiles y políticos en el País Vasco", según rezaba la pancarta de inicio de la marcha, en la que Martin formó parte del cortejo.

Decenas de personas impidieron el pasado martes que fuera detenida, después de que agentes de la división nacional antiterrorista de la Policía Judicial se presentaran en el apartamento en el que se encontraba en Bayona junto a un reducido grupo de periodistas.

Tras ese intento de detención, la militante independentista, de 32 años, fue recibida hoy con aplausos y declaró que, pese a que cree que va a ser arrestada, "la batalla política ha sido ganada".

Martin llegó rodeada de unas cincuenta personas y se unió a los cerca de 2.500 manifestantes congregados, entre los que había militantes de Batasuna y cargos electos vascofranceses.

El acto finalizó hacia las 19.20 hora local (17.20 GMT) y transcurrió de manera pacífica bajo la vigilancia de agentes policiales, que, según pudo constatar Efe, no intervinieron.

La portavoz de Askatasuna, Anaïs Funozas, y el del Nuevo Partido Anticapitalista, Claude Larrieu, representantes del colectivo contra ese mandato de arresto, leyeron un comunicado en el que se denunció que se reclame a Martin "como miembro del buró nacional de Batasuna, un delito en España, pero no en Francia", donde la organización es legal.

Antigua componente de la mesa nacional de Batasuna, Martin debía ser entregada a España según un dictamen definitivo del Tribunal Supremo de Francia para ser juzgada en relación con sus actividades entre 2005 y 2008 en Batasuna en territorio español.

La orden se emitió en octubre de 2010, después de que no se presentara en la comisaría, como debía, por encontrarse bajo control judicial.

El ministro francés del Interior, Claude Guéant, subrayó esta semana que la mujer es objeto de ese mandato de arresto, "que la Policía francesa tiene el deber de ejecutarlo y que será aplicado".