El exministro español de Exteriores Miguel Ángel Moratinos y el brasileño José Graziano da Silva fueron hoy los platos fuertes de las intervenciones de los seis candidatos a la dirección general de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO).

Moratinos, quien fue el primer orador por sorteo, fue seguido por Abdul Latif Rasih de Irak, Franz Fischler de Austria, Indroyono Seoselio de Indonesia, Graziano da Silva de Brasil y Mohammad Saeid Noori de Irán.

El candidato español destacó su compromiso de "erradicar el hambre en el mundo y garantizar la seguridad alimentaria ahora y para todos".

Para Moratinos, su "empeño no ha sido sólo conocer el estado actual de la organización, el plan de reforma, las expectativas de los funcionarios y trabajadores, sino (...) también conocer de primera mano cómo ha actuado la FAO sobre el terreno".

"He visitado 90 países -refirió-, he asistido a doce reuniones regionales y multilaterales y, por lo tanto, creo poder contar hoy con una visión clara de lo que se espera de la FAO, tanto por parte de los estados miembros como por parte de la propia organización".

Y recordó las que serán sus tres grandes prioridades.

Primero, reforzar aún más el desarrollo de lo que siempre ha constituido una de las actividades esenciales de la FAO: "la actividad normativa, ampliando aún más su alcance y adaptándola a los nuevos retos y desafíos de este siglo XXI, en particular el cambio climático y la seguridad alimentaria".

En segundo lugar, "acercar aún más la organización a sus estados miembros, teniendo en cuenta sus necesidades y prioridades, e intensificar la asistencia y colaboración prestada sobre el terreno para apoyar los programas de desarrollo agrícola y seguridad alimentaria de todos los países".

Y en tercer lugar, acelerar el proceso de reforma, respetando los objetivos establecidos dentro del Plan de Acción Inmediata, "reduciendo al máximo los plazos para llevar a cabo su inmediata ejecución".

Moratinos aseveró que para poner en práctica estas tres prioridades ha propuesto el establecimiento de misiones de la FAO que permitan evaluar anualmente el estado real del desarrollo agrícola y la seguridad alimentaria en cada región y país.

El exministro español subrayó que para ello se necesita "una movilización de recursos basada sobre cuatro fuentes de financiación".

Por su parte, Da Silva dijo que el mundo necesita "una fuerte y eficaz FAO, ahora mas que nunca. Ha habido un largo periodo de negligencia en agricultura, pesca, bosques y desarrollo rural y seguridad alimentaria".

Precisó que "la actual crisis económica global y crisis de alimentos es una llamada al despertar. Nos recuerda cómo estamos de interconectados, y es más evidente en la alimentación y en la agricultura".

Para el actual subdirector de la FAO, una nación sola puede hacer mucho para estimular su agricultura y asegurar su acceso a los alimentos.

"Pero -subrayó- otros temas tienen que ser tratados a gran escala. Ello incluye la gobernanza de la seguridad alimentaria, las enfermedades trasnacionales, la conservación de los bancos de pesca en los océanos y el impacto del cambio climático". "Son temas con los que la FAO tiene que lidiar", aseveró.

Y relató que miembros de la FAO han llamado a una mayor cooperación técnica en nuevas áreas."Quisiera responder con promesas, si soy elegido, (...) como que podría movilizar más de 20 billones de dólares en los próximos años. Pero sería demagógico e irresponsable, especialmente en un momento en que los países donantes atraviesan dificultades financieras", indicó.

Aunque afirmó estar "determinado a solucionarlo trayendo países de ingresos medios, incrementando la cooperación sur-sur y expandiendo acuerdos triangulares que impliquen a países donantes y a fundaciones internacionales".

"Estamos de acuerdo que la FAO tiene mucho que hacer para mejorar su eficacia y librarse de la burocracia. La organización debe descentralizarse, pero no de forma que "en una quepan todas".

"Estoy encantado -continuó- con que muchos gobiernos, sobre todo de Latinoamérica, Asia y África, me hayan dicho que están interesados en profundizar sus trabajo con la FAO para mejorar la situación de la mujer". Da Silva confirmó que África tiene que continuar siendo la mayor prioridad de FAO.