El Gobierno cerrará aquellos reactores nucleares que no superen las pruebas de seguridad que les van a realizar y que "no tengan capacidad para subsanar sus errores", según ha anunciado hoy el ministro de Industria, Miguel Sebastián, en el Pleno del Senado.

El titular de Industria se pronunciaba así a petición del senador de Entesa Catalana Joan Saura, quien le ha planteado si el Gobierno piensa reconsiderar el calendario de cierre de las centrales nucleares en España, tras el accidente ocurrido en la planta japonesa de Fukushima.

Sebastián ha contestado que el Gobierno mantiene su "política nuclear", porque ha optado por "la prudencia" tras la crisis nuclear japonesa y está a la espera de lo que digan los informes del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), y el Consejo de Seguridad Nuclear español.

Sobre las pruebas de seguridad a las que este último organismo va a someter a las centrales españolas -entre ellas la valenciana de Cofrentes- en virtud de una decisión acordada en la Unión Europea, el ministro ha dicho que el Gobierno no dudará en clausurar los reactores que no pasen esa revisión de seguridad ni tengan capacidad para solventar sus deficiencias.

Ha agregado que el Gobierno modificará cuantas leyes sean necesarias para que si hay alguna nuclear no es segura, de acuerdo a esos informes, no siga operando; pero que, mientras tanto, su política nuclear "es clara: sustituir las centrales de forma progresiva cuando terminen su vida útil".

Saura le ha insistido en que "transparencia y energía nuclear" son dos conceptos, a su juicio, "incompatibles"; y ha destacado que "el mito de la invulnerabilidad de las centrales se ha hecho añicos" tras el accidente japonés.

Para el senador catalán, el Gobierno haría bien en tomar nota de la reconsideración de las políticas atómicas que han hecho otros gobiernos europeos, dada la "ingobernabilidad de la energía nuclear".