La vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, defendió hoy la revisión de las previsiones económicas del Ejecutivo como una tarea "que corresponde a un buen gobernante", que debe dar "la mejor estimación, de acuerdo con los últimos datos".

Por esta razón, Salgado rechazó que la modificación al alza de las previsiones del Gobierno respecto a la evolución de la tasa de paro para los próximos años suponga un engaño, tal y como aseguró el diputado del PP Cristóbal Montoro durante el pleno en el Congreso.

"Lo que usted llama esos cuadritos es el conjunto de variables de nuestra macroeconomía", dijo Salgado, quien recordó a Montoro que cuando él era ministro de Hacienda en el año 2002 tuvo que modificar "bastante a la baja" las previsiones macroeconómicas sin que hubiera "ninguna crisis".

En este sentido, ironizó con la falta de memoria del ex ministro, de quien dijo que pasó por el Ministerio de Hacienda, pero sin que el Ministerio de Hacienda pasara por él.

"No se exciten, no se exciten", pidió la vicepresidenta a la bancada popular, cuyos diputados se quejaron en voz alta de la referencia de Salgado a los "cuadritos", expresión que Montoro atribuyó durante su intervención al vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Montoro explicó que en 2002 había una crisis mundial, con Estados Unidos en recesión, y a pesar de ello se crearon 500.000 empleos, y criticó al Gobierno por ejercer el papel de "analista económico" en lugar de "actor protagonista" e impulsor de políticas que pongan freno a la crisis.

Salgado insistió en que la revisión al alza de las cifras del paro no significa que no se vaya crear empleo a lo largo del año, lo que aseguró que se conseguirá sin la ayuda de PP, que -según dijo- habría preferido que el Gobierno "cayera".

Por otra parte, la vicepresidenta recordó que a partir de julio comenzará a descender la tasa anual de inflación, que ahora está en el 3,6 % debido al encarecimiento del petróleo, en respuesta a una pregunta de la diputada del PP Luisa Fernanda Rudi sobre la subida del coste de la vida.

A pesar de ello, aseguró que lo más importante es que no se produzcan los llamados efectos de segunda ronda (aumento de los sueldos como consecuencia de la subida del IPC) y que el encarecimiento de los precios no afecte al resto de la economía.

La diputada popular le acusó de no decir toda la verdad, puesto que también se han incrementado los precios de la luz, del gas y de los alimentos, y aseguró que España ha entrado en el "círculo maldito de la economía", consistente en "inflación alta y una atonía en el crecimiento".