Corinna Larsen ha demandado al rey emérito Juan Carlos I ante la High Court de Londres, y solicita, además de ser indemnizada por la "vigilancia ilegal" que sufrió de los servicios secretos españoles, que su examante no se pueda acercar a 150 metros de ninguna de sus residencias, según publica este martes el Financial Times.

En la denuncia, que se interpuso el pasado mes de diciembre y que no se ha conocido hasta ahora, la empresaria acusa al exmonarca y a los servicios secretos españoles de "vigilancia ilegal" en el Reino Unido y de hostigarla desde 2012 mediante amenazas, difamación y espionaje encubierto.

Según la publicación de Reino Unido, la defensa de Juan Carlos I aún no ha respondido a la reclamación, si bien aún debe dirimirse si la justicia inglesa es competente para investigar a un ex jefe del Estado de otra nación que no vive en el Reino Unido.

Larsen ha denunciado en diversas entrevistas e incluso durante su comparecencia como testigo en un juicio en España -en el primero que se ha celebrado contra el comisario jubilado José Manuel Villarejo- el acoso que dice sufrir desde 2012, cuando salió a la luz su relación después del viaje que realizaron juntos a Botsuana, para que no revele secretos de Estado que, según ella, le acusan de tener en su poder.

Por todos estos antecedentes, la denuncia finalmente presentada por Corinna Larsen era algo esperado. La sorpresa ha sido que ya la había materializado en el momento en que en el juicio de Villarejo declaró por primera vez en una sede judicial algo que venía diciendo desde hace años en diversos medios informativos.

Los españoles y el mundo conocimos la existencia de Corinna en 2012 a raíz del accidentado viaje del rey a Botsuana para cazar elefantes, un viaje en el que se rompió una cadera y tuvo que ser evacuado. Ella viajaba con él y entonces comenzaron las especulaciones. Fueron unos años de desencuentro de Juan Carlos I con la sociedad española que culminaron en su abdicación en 2014.

Mientras salían detalles de la relación del rey emérito con Corinna y se ligaba su nombre al caso Noos con las corruptelas que han llevado a prisión Inaki Urdangarín, marido de la infanta Cristina, el amor se fue diluyendo cual azucarillo en agua. Se supo incluso que Corinna fue la organizadora de la luna de miel de los entonces príncipes y hasta en el Congreso de los Diputados se trató sobre la amante del rey y sus gestiones.

Fuera ya de España y rota su relación con Juan Carlos I, Corinna comienza a dar entrevistas a las revistas. La primera apareció en Vanity Fair en septiembre de 2013. En ella definía a Juan Carlos I como "un anciano caballero que lucha por su salud".

Con estas y otras declaraciones quedó claro que el tiempo del amor había pasado. Pese a ello, en 2014 se descolgaba con otra entrevista en El Mundo donde mostraba su afecto hacia el monarca. Corinna aseguraba entonces que "siempre" sería amiga del Rey Juan Carlos.

Seis años después, esas declaraciones se convertían en papel mojado, humedecido por el paso del tiempo, a la vista de la denuncia interpuesta contra el rey emérito en diciembre de 2020, cuatro meses después de que abandonara España para instalarse en Abu Dabi, acosado por los escándalos de su fortuna en el extranjero. Lejos de su familia y con cuentas pendientes con la Hacienda española, Juan Carlos I se ve envuelto en un nuevo escándalo. El consuelo, como ha demostrado Corinna, es que nada es para siempre.