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PSOE

Camino despejado para reelegir a Puig

El partido confía en que el presidente de la Generalitat será el único candidato para el congreso autonómico

Pedro Sánchez y Ximo Puig.

A 48 horas de que acabe el plazo para presentar precandidaturas para la secretaría general del PSPV de cara al congreso autonómico previsto en Benidorm el fin de semana del 12 al 14 de noviembre, todo apunta a que el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, tendrá el camino despejado para ser candidato único y, por lo tanto, para una reelección sin sorpresas ni tensiones.

La historia reciente del socialismo valenciano, repleta de cuitas y luchas de poder en los procesos congresuales, aconseja no dar nada por hecho, pero lo cierto es que el panorama actual apunta a un proceso tranquilo, sin aspirantes alternativos que, al margen de sus opciones reales, empañen el deseo de Puig de un tercer mandato. Sería, además, un hecho sin precedentes ya que el dirigente castellonense siempre se ha encontrado oponentes internos en sus diferentes aventuras para liderar el partido o ser candidato en primarias.

Los tiempos han cambiado. Más de siete años ocupando despacho en la Presidencia de la Generalitat y, la sorpresiva salida de su principal referente crítico, José Luis Ábalos del Ministerio de Fomento y de la secretaría de organización del PSOE, así como la actual buena sintonía con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, permiten aventurar un congreso autonómico en el que se visualice un cierre de filas con Puig.

Hasta el sector abalista admite que el clima es bueno y la situación nada tiene que ver con la del último cónclave de 2017 cuando el alcalde de Burjassot, Rafael García, se presentó como candidato alternativo. Ahora bien, la paz absoluta no está garantizada y podría haber algún amago de desestabilización por parte del sector crítico que, aunque muy golpeado con la marcha de José Luis Ábalos, sigue activo.

Así las cosas, en el PSPV-PSOE existen en los últimos días contactos con el sector abalista, que pide un acuerdo interno de integración que vaya más allá del cónclave de Benidorm. Un pacto, matizan desde este sector, que alcance también el resto de procesos orgánicos previstos hasta las elecciones, es decir, los provinciales y locales y en los que se pide que "estén representadas todas las sensibilidades del partido". En suma, un acuerdo de no agresión y suma de fuerzas que alcance al menos hasta la próximas elecciones autonómicas.

Elección de delegados

El primer gesto de entendimiento podría visualizarse a cuenta de otro congreso, el federal, previsto en València del 15 al 17 de octubre. En estos momentos, en el partido está encima de la mesa la elección de delegados y delegadas al cónclave de carácter nacional y el sector abalista confía en que se respete la tradición de que sean las personas que ocupan las secretaría provinciales las que encabecen estos equipos. Es decir, que la secretaria provincial, la diputada Mercedes Caballero, encabece la de la provincia de València. Puig , eso sí está claro, liderará la de Castelló. Ambas partes admiten que este asunto es un elemento más en la negociación que, en principio, podría solventarse sin problemas. Ahora bien, la dirección del PSPV está pendiente también de que la dirección nacional de Sánchez se pronuncie al respecto.

Fuentes del PSPV-PSOE indicaron que también son partidarios de un acuerdo global y que la voluntad del presidente Puig es ser generoso con un sector que no hace mucho estaba con las espadas en alto y no descartaba pelear por un relevo al frente del partido. Estas fuentes apuntan que puede hablarse de todo, si bien admiten que, conforme se baje al terreno, es más complicado cerrar de antemano un pacto. Esta reflexión vale para congresos locales, pero también para el provincial. Puig, que llegó a estar abiertamente enfrentado a Sánchez, mantiene ahora una sintonía que ha hecho menguar al sector crítico ya que ahora ya el sanchismo no es sinónimo de abalismo. Con todo, a nadie le interesa un congreso de confrontación. Unos porque podrían ver retratada su debilidad y a otros porque la imagen de desunión da alas a la derecha. Quizás por ello, no se detectan movimientos y el partido no está agitado.

Con todo, y aunque el PSPV considera poco realista un candidatura aupada por abalismo, admiten que presentar una precandidatura alternativa está al alcance de muchos militantes. Sólo necesita que le avale el 2% de la militancia.

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