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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Crisis del coronavirus

El récord de contagios obliga a revisar los indicadores de Sanidad

El Consejo Interterritorial plantea realizar una vigilancia diferente, teniendo en cuenta que Madrid no notifica los autodiagnósticados y el colapso en la Atención Primaria

Largas colas en laboratorios de guardia de Barcelona para hacerse pruebas de covid.

Por mucho que asusten las cifras récord que está dejando la sexta ola de la pandemia, el sistema sanitario no es capaz de contabilizar a todos los positivos. La Comunidad de Madrid hace días que recomendó a quienes obtengan un resultado positivo en un test de autodiagnóstico que lo comuniquen telemáticamente pero que desistan de acudir a los centros de salud a confirmar el diagnóstico. Si bien, la Consejería de Sanidad madrileña ha informado de que estos datos son contabilizados en la estadística regional, pero no se vuelcan al sistema de vigilancia nacional, por lo que no aparecen en los casos diarios y acumulados notificados por el Ministerio de Sanidad.

El motivo alegado es que todavía no existe un acuerdo sobre los criterios que deben cumplir esos positivos para ser contabilizados de forma homogénea en todo el territorio. Sin embargo, Cataluña, que el lunes pidió también que los autodiagnosticados no acudan a los centros de atención primaria (CAP) o las urgencias hospitalarias, sí que comunica los datos a Sanidad, según explicó el miércoles en rueda de prensa.

Por lo tanto, en el récord de más de 100.000 nuevos casos notificados el miércoles no están todos los contagiados, faltan los positivos de Madrid de autodiagnóstico. Y, como lleva sucediendo durante toda la pandemia, no están tampoco los asintomáticos que no se realizan ningún tipo de prueba, al no saber que están o pueden estar contagiados. Y también faltarían aquellos con síntomas muy leves y que no encuentran test en las farmacias, debido a la falta de stock, y no quieren pasarse horas o días hasta ser atendidos en un centro de salud, posiblemente porque para entonces ya se encuentran perfectamente bien, dado que la Ómicron generalmente causa infecciones leves.

Vigilancia diferente

Sumado a todo lo anterior, cada día hay más contagiados que contabilizar. No sólo en España. También en otros países se están produciendo cifras récord que colapsan el sistema. El martes, por ejemplo, cuando en España se registraron 72.000 casos, en Francia se notificaron 104.000, en Italia 54.000, en Estados Unidos 320.000, en Reino Unido 122.000 y Australia más de 9.000.

Por todo ello, el Consejo Interterritorial, que reúne al Ministerio y los consejeros de Sanidad, planteó el miércoles que quizá convenga "hacer una revisión de los indicadores y una evaluación del comportamiento de la nueva realidad que puede llevar a una situación de vigilancia diferente", según explican fuentes autonómicas. Si bien, los reunidos constataron que esta revisión puede llevar tiempo.

Asimismo, el Consejo mostró su preocupación por el alto número de pruebas que se realizan diariamente, que contribuyen a la saturación de la primaria, y se planteó la necesidad de extremar la indicación de PCR o antígenos exclusivamente personas con síntomas, teniendo en cuenta también que hay que centrar las precauciones en los vulnerables.

Nuevas estrategias

Esta estrategia va en consonancia con lo que empiezan a reclamar algunos especialistas, ante el volumen ingestionable (con las herramientas actuales) de casos que provoca la variante Ómicron. Por ejemplo, José Luis del Pozo, director de enfermedades infecciosas de la Clínica Universidad de Navarra, ha reclamado en las redes sociales que las pruebas se reserven para los casos graves, que se deje de rastrear (una tarea que ya era deficitaria antes de la sexta ola y ahora todavía más) y que la atención primaria se centre en los pacientes con síntomas y factores de riesgo de desarrollar una enfermedad grave.

Todo ello va en consonancia con las medidas adoptadas en los últimos días de reducir las cuarentenas a siete días a los asintomáticos y que los contactos estrechos no permanezcan en aislamiento. La sexta ola está provocando una nueva forma de gestión y todo indica que en los próximos días habrá cambios también en la contabilización y la vigilancia.

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