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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Tribunales

Los herederos de Juan Cotino se resisten a dar su testamento al juzgado

El juzgado embargó bienes por 640.000 euros, la cantidad que transportó el político fallecido a Luxemburgo en 2001 cuando era director de la Policía

Cotino y Zaplana en una imagen de 2001, año en el que el primero viajó a Luxemburgo.

Los problemas judiciales siguen para Juan Cotino, el expresidente de las Corts y exvicepresidente del Consell, fallecido el 13 de abril de 2020 tras contagiarse de la covid-19 mientras estaba siendo juzgado por las trampas de la Gürtel en la visita del papa a Valencia. Cuando una persona muere se extingue cualquier responsabilidad penal. Pero no la civil. Y es a lo que se enfrenta la "herencia yacente de Juan Cotino": el pago (o embargo de bienes) por valor de 640.000 euros.

La cifra no es caprichosa. Es la cantidad que Cotino trasladó en metálico a Luxemburgo en 2001 (cuando era director general de Policía) para crear las dos empresas que sirvieron para vehicular las presuntas mordidas pagadas por los Cotino a Eduardo Zaplana, supuestamente a cambio de las adjudicaciones de las ITV y el Plan Eólico.

Los detalles los desveló a los investigadores del caso Erial la testaferra de los Cotino en el Gran Ducado: Beatriz García Paesa (sobrina del espía que engañó a Luis Roldán, Francisco Paesa). La abogada admitió ante la jueza de Instrucción 8 y el Fiscal Anticorrupción que ayudo a Vicente Cotino Escriva (sobrino de Juan Cotino y cabeza visible de la empresa familiar Sedesa) a crear las dos empresas investigadas en el caso Erial por haber canalizado el supuesto pago de mordidas a los presuntos testaferros de Eduardo Zaplana.

Las mercantiles eran Imison International y Fenix Invesments, ambas creadas el 16 de mayo de 2001. La jurisdicción luxemburguesa exige para crear una empresa que "esté totalmente desembolsado el capital social para que puedan ser emitidas las acciones al portador de las mercantiles".

Y ahí es donde entró en juego el director general de la Policía, Juan Cotino, quien "llevó en efectivo los 600.000 euros [a Luxemburgo], fue la vez que vi en persona a Juan Cotino", declaró la abogada García Paesa a los investigadores del caso Erial. Una elevada cantidad sobre la que la letrada no puso pegas. "En Luxemburgo no se preocupan del origen del dinero pues parten de que si ha salido de un país, habrá sido de forma legal. Los seiscientos cuarenta y pico mil euros aproximadamente que llevó en efectivo Juan Gabriel Cotino fue para constituir el capital social de las dos sociedades", declaró la letrada. El límite legal de dinero para viajar en Europa es de 10.000 euros. Pero el entonces director general de la Policía atravesó fronteras sin dar explicaciones, ni rendir cuentas. Y sin que nadie se las exigiera.

De ahí que los investigadores del caso Erial decidieran bloquear y decomisar preventivamente propiedades de Juan Cotino a nombre de la empresa familiar Alquería Dolores (una posibilidad jurídica en vigor desde 2015 y pensada para narcotraficantes). Aunque los abogados han plantado batalla judicial y han conseguido que la Audiencia de Valencia les dé la razón, se levante el embargo sobre las propiedades y se inicie un proceso "contradictorio" sobre este decomiso de bienes con los herederos legales del exvicepresidente de las Corts.

Un economista de albacea

Unos herederos desconocidos hasta ahora por el Juzgado de Instrucción 8 y la Fiscalía Anticorrupción. Tanto la abogada que representa la "herencia yacente de Juan Cotino", como su albacea (un economista y auditor de cuentas de la empresa familiar Alquería Dolores) se han resistido hasta ahora a aportar el testamento del fallecido Cotino.

En los escritos remitidos al juzgado en los últimos meses, la abogada que defiende la herencia de Juan Cotino acepta entregar el testamento a los investigadores del caso Erial "si ese ha de ser el peaje que impone el juzgado para poder disfrutar plenamente del derecho a la tutela judicial efectiva". Aunque añaden, a renglón seguido que "solicitamos expresamente que, por parte de su señoría, se (arbitrasen) las medidas adecuadas para evitar (...) filtraciones de un documento tan íntimo".

Han pasado los meses, pero ni la letrada de la herencia yacente ni el albacea del exconseller Juan Cotino han entregado el documento, aunque sí han intentado personarse en la causa. Petición que ha sido rechazada porque la "herencia yacente no tiene personalidad jurídica propia".

Los investigadores tiran de ironía para recordar que pasan los meses y "lo único que sigue sin aportar es el testamento del finado, siendo solicitado tanto a dicha herencia yacente, como al albacea designado al parecer en dicho ignoto testamento", aseguraba la Fiscalía Anticorrupción en un escrito notificado a las partes.

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