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Corrupción en Mallorca

El juicio a Cursach se enfanga

Una abogada anuncia una querella contra el fiscal por "mirar a otro lado" y el tribunal estudia tomar medidas contra ella

La abogada Teresa Bueyes y el fiscal Juan Carrau, ayer durante el juicio por el caso Cursach.

El fango empezó a cubrir este miércoles la sala donde se juzga el caso Cursach. El anuncio de una querella criminal contra el fiscal Juan Carrau por parte de la abogada de la acusación particular Teresa Bueyes y dos publicaciones en su cuenta de Instagram con graves acusaciones y una fotografía de varios letrados defensores tomada durante el juicio provocó una tormenta de consecuencias todavía impredecibles. El tribunal estudia tomar medidas contra ella tras advertirle que no tolerará presiones sobre el fiscal: "Esto es un juicio y no un espectáculo", sentenció la magistrada Samantha Romero.

Bueyes, que representa a empresarios de Magaluf que se consideran perjudicados por la trama corrupta, publicó primero: "A veces deberían sentarse en el banquillo personas que se sientan en estrados. La injusticia no se repara con cárcel ni dinero, ni tampoco con fiscales que miran a otro lado". El texto iba ilustrado con una imagen de cuatro abogados defensores durante una de las sesiones del juicio. El abogado de Sbert informó de esta publicación al inicio de la sesión y tanto él como el resto de defensas se mostraron escandalizados. "Es una forma de calentar un proceso que ya de por sí es bastante caliente", dijo el abogado de Cursach. El resto no ahorraron calificativos: "Inaudito, intolerable, burda maniobra, falta de respeto a los compañeros...". Algunos pidieron que el Colegio de Abogados le abra un expediente. Carrau, por su parte, consideró que los comentarios eran "vejatorios e injuriosos" y consideró que Bueyes había cometido "al menos dos infracciones disciplinarias", tanto por el texto como por la imagen.

En su defensa, Bueyes apeló a la "libertad de expresión e información". Afirmó que la fotografía no la hizo ella sino que fue obtenida de la señal institucional del juicio, pese a que es evidente que se tomó desde su posición en la sala, donde no hay cámaras para la emisión de la vista oral. Y soltó entonces que los comentarios no se referían al resto de abogados sino al fiscal Juan Carrau, contra quien anunció una querella criminal. No lo dijo, pero según ha podido saber este diario pretende acusarle de omisión del deber de perseguir delitos por la mutilación del escrito de acusación, donde retiró imputaciones y rebajó las peticiones de condena para buena parte de los procesados, entre ellos el propio Cursach.

Publicación en Instagram de la abogada Teresa Bueyes.

La presidenta del tribunal, Samantha Romero, anunció que "la sala se va a tomar el tiempo necesario para decidir con serenidad y sosiego qué actuación va a tomar". "Esto es un juicio y no un espectáculo. Nos vamos a esforzar en que esto siga siendo un acto de juicio oral", dijo Romero. Además, lanzó un reproche a Bueyes por el anuncio de la querella contra Carrau. "No voy a permitir que anuncie querellas si lo que pretende es ejercer algún tipo de presión sobre el fiscal que le impida el ejercicio legítimo de su actuación profesional. Queremos un ambiente sosegado y de respeto mutuo, nos podrá costar más o menos, pero vamos a conseguirlo", zanjó. Bueyes dijo entonces sentirse «francamente mal» por una bajada de tensión y pidió un receso, que el tribunal concedió.

El juicio continuó con normalidad, pero volvió a embarrarse durante otra pausa, tras la declaración de uno de los acusados. Fue de nuevo el abogado de Sbert, Antonio Martínez, quien informó al tribunal de otra supuesta publicación en Instagram por parte de Bueyes que le hizo llegar otra persona. "El fiscal Carrau será objeto de una querella criminal por presunto delito de omisión del deber de perseguir delitos. Me produce una tristeza infinita que en este país las víctimas se encuentren desprotegidas en muchos casos. Afortunadamente las magistradas de este caso son valientes, preparadas y trabajadoras. Confío plenamente en ellas", decía esta publicación.

"Es falso"

Bueyes saltó de inmediato para desmentir que este mensaje fuera suyo: "Es falso. Yo no he publicado nada y le voy a denunciar en el juzgado de guardia [al abogado de Sbert] por falsedad. Me están falsificando las redes sociales. Están acusándome de hechos inciertos", proclamó la abogada, que pidió a las magistradas que adoptasen alguna medida contra Martínez por esta supuesta falsificación de sus mensajes en Instagram. La sala lo rechazó, afirmando que no existe "ningún indicio" de ello.

Carrau, preguntado por la presidenta del tribunal, dijo no sentirse "perturbado" por este mensaje y renunció a pedir amparo por ellos, pero pidió "que se respete a todas las partes en el proceso".

Romero zanjó el asunto con una nueva advertencia. "Al final, el estado anímico que se va a ver afectado es el del tribunal. De continuar en esta línea, las decisiones van a ser muy duras. Este juicio se va a celebrar y actuaremos proporcionalmente ante conductas ilícitas. Lo único que van a conseguir es que esto sea mucho más tortuoso", sentenció la presidenta del tribunal.

La sesión dio todavía para otro toque de atención. Fue durante la última declaración de la jornada, cuando habían transcurrido ya más de cinco horas de sesión. Romero abroncó a Bueyes por utilizar el teléfono móvil durante la vista oral.

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