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Un archivo que es una joya

LA PROVINCIA/DLP atesora una de las colecciones fotográficas más importantes de Canarias no sólo por la cantidad y calidad de su catálogo sino porque refleja las diferentes técnicas empleadas hasta la actual era digital

Misraim Rodríguez, jefe de diseño de LA PROVINCIA/DLP, en el archivo fotográfico del periódico. José Carlos Guerra

Misraim Rodríguez, jefe de diseño de LA PROVINCIA/DLP, en el archivo fotográfico del periódico. José Carlos Guerra

El desarrollo del periodismo gráfico puede rastrearse desde los mismos inicios del desarrollo de la fotografía y tiene una notable relación con la fotografía artística. Los periódicos utilizaron la fotografía por primera vez en 1880, en el Daily Graphic de Nueva York, y desde entonces el periodismo ha integrado la imagen como medio objetivo y representativo de un hecho. En Canarias, a donde la fotografía llega en 1840 debido al importante flujo de viajeros que existía entre Europa y las Islas, este nuevo descubrimiento debido a esa razón se desarrolló antes que en la mayoría de regiones del país, aunque en prensa y concretamente en el caso de LA PROVINCIA, la imagen no se empezó incluir en el periódico hasta la década de los años 20 del siglo pasado.

El desarrollo de la imagen en la prensa canaria tiene en el archivo fotográfico de LA PROVINCIA/DLP su particular memoria visual. No fue hasta el desarrollo de la cámara comercial Leica de 35mm en 1925 y el primer foco de flash entre 1927 y 1930 que se llegó la edad dorada del periodismo gráfico pero las instalaciones de la Avenida Marítima de la capital grancanaria mantienen a buen recaudo cientos de miles de imágenes en distintos formatos, empezando por el fotograbado, que constituyen no sólo la historia del periódico sino también la historia de la fotografía en las Islas Canarias.

No nos equivocamos afirmando que este archivo es el más importante de los que cuentan los diarios del Archipiélago, una colección que actualmente está en proceso de digitalización ya que supone en su conjunto un legado único que Prensa Canaria pretende compartir con la sociedad de las Islas mediante una colaboración con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Muchos han sido los nombres que han ayudado a enriquecer en el último medio siglo este archivo comenzando por los fotógrafos actuales (Juan Carlos Castro, Andrés Cruz y José Carlos Guerra) además d e los colaboradores de la última etapa previa al Covid 19 (Quique Curbelo, Yaiza Socorro, José Pérez Curbelo o Santi Blanco, entre otros).

La lista histórica de redactores gráficos continúa con nombres como Juan Gregorio, Adolfo Marrero, Óscar Jiménez, Juan Santana o Cándido Quesada, a quienes hay que añadir más colaboradores como Luis del Rosario, Adriel Perdomo o Fuselli, quien continúa desarrollando su trabajo en la isla de Fuerteventura. Otros fotógrafos de la historia de la cabecera fueron Juan Antonio de Juan, Hernández Gil o Sandoval, aunque hubo más que se nos quedan en el tintero. 

No obstante, fue ese primer puñado de profesionales quienes vivieron en primera persona el cambio del negativo de revelado a la descarga digital de la tarjeta de memoria. Una revolución en toda regla. La velocidad acorde a los nuevos tiempos y la inmediatez que marca la actualidad de la prensa dejó de lado al lento y hasta romático proceso de los revelados para dar pie a una nueva época en la cual, por desgracia, cualquiera con un teléfono se cree fotógrafo. Grave error que sólo se entiende comparando los resultados de unos y otros.

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