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Una cabecera en constante desarrollo

La edición de periódicos impresos siempre estuvo ligada al desarrollo de métodos industriales de producción y LA PROVINCIA, en sus 110 años de vida, ha sido un ejemplo

Ejemplares de LA PROVINCIA en una de las rotativas de la planta de impresión de Artes Gráficas del Atlántico (AGA).

El periódico LA PROVINCIA comenzó a imprimirse en 1911 en el edificio que actualmente tiene el museo Casa de Colón, en la calle del mismo nombre. Se usaba una máquina de imprimir, de hoja de gran formato a una cara, y los operarios que realizaban las tareas de confección del periódico eran cajistas e impresores. Fue en 1923 cuando don Otto Kraus, administrador de LA PROVINCIA, adquiere la primera rotativa de 16 páginas de la casa Vomag, fabricada el Alemania, convirtiéndose en el primer rotativo en las Islas y para sus talleres supuso un adelanto de industrialización en el sector. 

Tras un parón por la Guerra Civil, en 1966, la redacción de LA PROVINCIA estaba en la primera planta del número 21 de la calle Murga, en Las Palmas de Gran Canaria, donde la rotativa del periódico compartía espacio con los talleres y la rotativa del Diario de Las Palmas. Los periodistas de LA PROVINCIA por entonces usaban máquinas de escribir Addler, donde mecanografiaban en un folio pautado, que daba la referencia de lo que ocupaba la composición en página de periódico. En aquellos tiempos lo normal es que se respetase al máximo el texto frente a la maquetación -pautas de las páginas que indican qué lugar y extensión ocupan las noticias, las fotografías y la publicidad-, recortando el tamaño de las imágenes para favorecer los textos. Este material se bajaba al taller, situado en la planta baja del número 39 de León y Castillo, que también se compartía con el Diario de Las Palmas. 

Los linotipistas hacían la composición de los textos que bajaban de la redacción escritos en los folios pautados y los componían en líneas de plomo. Estas formaban las galeradas que componían la información de página. La linotipia es una máquina con un teclado que fundía plomo componiendo los caracteres para formar las palabras a lo largo de la línea, terminándola cuando se justificaba los espacios para que todas midiesen el mismo largo. 

Bajo el mando del Regente de Taller, por entonces en los talleres estaban los siguientes profesionales divididos por secciones: linotipistas, cajistas, prensistas, grabadores, correctores, impresores y mecánicos y electricista. Cuando la galerada estaba compuesta se hacía una prueba impresa que el corrector leía. Marcaba las erratas y el corrector de pinzas o cajista hacía la primera criba de errores tipográficos. De acuerdo con el alto de la galerada, el cajista iba componiendo la página en la rama o bandeja que mantenía la composición. 

Colocación de las planchas en la rotativa.

Las noticias del exterior llegaban por teletipo y se imprimían en papel continuo. Estos eran equipos Siemens conectados a través de una línea punto a punto, en lo que técnicamente se llama «bucle cerrado», con la agencia de información, cuatro en aquellos momentos que conectaban a la agencia Efe las secciones de Nacional, Internacional, Deportes y Sucesos, y otro más donde llegaba información de Europa Press. El segundo télex que se instaló en LA PROVINCIA fue en Editorial Prensa Canaria. Por su parte, las imágenes se recibían por el Radio-Hell. Los fotógrafos recogían con sus cámaras Pentax Reflex las informaciones en película fotográfica en banco y negro, que ellos mismos revelaban y positivaban en papel en el laboratorio fotográfico que estaba en la redacción. Las fotos en papel eran tratadas para poderlas imprimir con un escáner cilíndrico de primera generación donde unas células foto multiplicadoras traducían los niveles de blanco, gris o negro a un punzón grabador que, dependiendo de esa información, se hundía una plancha de zinc (fotos) o plástico (textos o líneas), que reproducían en relieve original a imprimir. Una vez terminada la página en la rama se hacía una prueba en una hoja de papel que nuevamente el corrector leía para marcar las erratas de texto en la prueba, siendo un cajista el responsable de subsanar el error, teniendo que componer nuevamente los titulares o líneas de texto que estaban mal. En la prueba final se marcaba el texto y los corondeles de separación, que iban impresos en color azul y una vez la página llevaba el visto bueno, se pasaba a la sección de prensa (dos prensas hidráulicas de 2,5 toneladas) y se obtenía un cartón con la grabación en bajo relieve de la página completa que se ponía en el semicilindro de la fundidora. Entonces se vertía el plomo sobre el cartón para obtener la teja de 23 kilos ya grabada en tipografía que iba a la rotativa. 

La teja se rectificaba para que tuviese la curva perfecta para poner en el cilindro de plancha; si esa página llevaba color azul, había que fundirla dos veces y en las fresadoras eliminar en una el texto e imágenes que iban en negro, y en la otra eliminar lo que iba en color azul. Finalmente se colocaban las tejas en la rotativa tipográfica Marinoni y comenzaba la impresión de LA PROVINCIA/DLP.

En 1977, Editorial Prensa Canaria llevó a cabo el cambio tecnológico de pasar de composición en plomo (composición caliente) a fotocomposición (composición en frío). Se dejaba de usar el plomo, elemento muy tóxico, culpable de causar enfermedades profesionales muy graves en los operarios que trabajaban con él. Llegaron tres lectores ópticos OCR 215 de la empresa Compuscan, capaces de leer 120 caracteres por segundo y dar de salida una cinta perforada de seis niveles. Se alimentaba con folios escritos con máquinas de escribir electromecánicas de IBM con una cabeza esférica de caracteres OCR 215. Los linotipistas habían dejado de componer en la linotipia y ahora mecanografiaban en máquinas de escribir. Se había conseguido aumentar la velocidad de composición de los 1.800 caracteres a la hora de los linotipistas a los 9.000 de los mecanógrafos y eliminar del taller el peligroso plomo.

También, se adquirieron tres fotocomponedoras de la marca DYMO que se alimentaban de la cinta perforada de los lectores ópticos y filmaban sobre papel fotográfico. Tenían 16 tipos de letras diferentes y un sistema de lentes podía filmar los cuerpos a diferentes puntos.

Un operario con una bobina de papel.

El papel fotográfico se revelaba en las procesadoras de papel Kodamatic y finalmente se componía la página de acuerdo con la maqueta de la misma. Se terminaba de añadir las fotos, la publicidad y los corondeles de separación para fotografiar la página y obtener un fotolito en el departamento de fotomecánica, donde había dos cámaras autoverticales Klismnch con objetivos Zeiss, y dos procesadoras Kodalith de películas, que con ellas se preparaba una plancha tipografía de un fotopolímero que se activaba con luz ultravioleta. De esta forma se sustituyó el plomo de la rotativa y se cambio por planchas de aluminio. Al bajar considerablemente el peso de las tejas de imposición en máquina, la vieja Marinoni incrementó su velocidad en un 20%. 

En 1980 se adquirió la primera rotativa offset de Gran Canaria, una Gazette de la empresa Creusot Loire que se instaló en El Sebadal y estaba formada por una unidad planetaria de impresión de cuatro colores, 8 cuerpos de negro con alimentación de bobinas incorporados, dos plegadoras con tercer plegado y un horno de secado. Se podían imprimir 64 páginas con cuatro a todo color. La velocidad era de 18.000 ejemplares a la hora. Dos años después se instalaron en la redacción equipos portátiles de 12 kilos donde se podía escribir, corregir y editar para grabarlo luego en un minicassete y volcarlo directamente en la fotocomponedora obteniendo las galeradas de papel fotográfico. En enero de 1983 la redacción de LA PROVINCIA y Diario de Las Palmas se trasladó al nuevo edificio del Sebadal de Editorial Prensa Canaria. En el sótano estaba el almacén de bobinas y garaje, y en la planta baja se ubicaban las oficinas de la administración y publicidad, rotativa y pasado de planchas además de los servicios auxiliares, taller mecánico y eléctrico.

En 1987 se sustituyen los primeros equipos de fotocomposición por el primer sistema redaccional que tiene una acogida real en los periódicos más importantes del mundo occidental: el ATEX. Con la llegada de 1989 se construye un edificio anexo en la calle Corriente para instalar una nueva rotativa de offset. Era una Uniman 4/2 de doble ancho y doble desarrollo capaz de imprimir 128 páginas con 16 a todo color a la velocidad de 25.000 ejemplares a la hora y un cierre Wamac para hacer paquetes de periódicos. Asimismo, los fotógrafos podían enviar imágenes en color o blanco y negro de una película de 35 milímetros a través de línea telefónica. 

Con la compra en 1993 del edificio de la Avenida Marítima de Las Palmas de Gran Canaria, donde actualmente se encuentra la redacción de LA PROVINCIA, se implanta un nuevo sistema editorial de la casa Protec, el Edicomp 4000, que con la filosofía de trabajo pensada en la redacción ya es capaz de integrar la imagen y la publicidad directamente en la página. Las agencias de noticias e imágenes están integradas dentro del sistema, y el tratamiento de las fotos se hacía directamente desde el ordenador. Con ese avance se consigue que el periódico sea totalmente digital y las páginas se transmiten al centro impresor de El Sebadal a través de un enlace hertziano de microondas.

En 1998 se traslada estos procesos desde El Sebadal al centro impresor Artes Gráficas del Atlántico, en el Polígono Industrial de Arinaga, donde se pone en funcionamiento una nueva rotativa Mitsubishi con capacidad de imprimir 96 páginas, con 32 a todo color, y la Uniman, que se termina ampliando para poder hacer hasta 48 páginas también a todo color. También se pone en funcionamiento una sala de expedición de prensa capaz de insertar en el periódico hasta cuatro productos diferentes a la velocidad de 25.000 ejemplares a la hora. 

Ejemplares colocados en palés para su distribución.

Los redactores gráficos incorporan la tecnología de cámaras digitales en 1999 con la serie de Nikon OF4 y en 2002 la rotativa Mitsubishi se amplía para dar 64 páginas a todo color a una velocidad de 30.000 ejemplares en una hora. Asimismo, ese mismo año se adquieren dos equipos de salida directa de plancha con lo que se deja de usar las películas fotográficas con base de acetato y haluros de plata siendo el primer periódico español que instaló esa tecnología. En 2003 se cambia el sistema editorial y se adquiere también a la empresa Protec el Milenium, permitiendo a las delegaciones en las islas de Lanzarote y Fuerteventura, y el norte y sur de Gran Canaria, con más de 120 puestos de trabajo simultáneos, base de datos y hemeroteca digital. En abril de 2008 entra en funcionamiento una nueva rotativa offset de la empresa alemana Man Roland, modelo Colorman, con capacidad de hacer 96 páginas a todo color a una velocidad de 37.500 ejemplares en una hora con una nueva sala de expedición. Junto con ella también se agrega una nueva sala de expedición o cierre con capacidad de encartar hasta siete productos dentro del periódico, de forma totalmente automática, a una velocidad de 30.000 ejemplares/hora.

En este resumido relato de la trayectoria de los procesos de impresión del periódico no pueden faltar quienes, gracias a sus conocimientos, responsabilidad y buen hacer dejaron una fuerte impronta en los talleres de LA PROVINCIA: Jacinto Cabrera y Juan Méndez, Jefes de Rotativa; Esteban Suárez, Matías Díaz, Ángel González, José Buigues y José Delgado, Jefes de Taller; Manuel Ortega, Domingo Castellano y Jesús Castellano, Jefes de Mantenimiento Mecánico; Tenesor Suárez Pestana, Director Técnico y responsable de los mayores cambios tecnológicos durante la década de los 80 del siglo pasado.

En su compromiso con el medio ambiente, en Artes Gráficas del Atlántico se realiza la impresión de LA PROVINCIA/DLP empleando papel reciclado. AGA cuenta con certificado ISO 14001 (Medio Ambiente) desde hace 17 años y con la certificación ISO 9001 (Calidad) desde hace 16; desde hace 12 posee el de Seguridad y Salud en el Trabajo y siete como Cadena de Custodia. Desde el 1998, con gestores autorizados, se realiza la eliminación de cuantos productos requieren tratamiento que así lo demanden. Siguiendo la misma política, entre los años 1998 y 2000 se instalaron cuatro aerogeneradores VESTAS V-27 que aportan el 63% de la energía eléctrica que consume la planta de impresión. El sobrante de dicha energía se vierte a la red aportando de esta manera una considerable disminución de CO2 a la atmósfera. Siempre apostando por la vanguardia tecnológica, LA PROVINCIA/DLP ha utilizado la tecnología más avanzada del mundo editorial y de la impresión en una seña identitaria de una cabecera que ha convertido el uso de los avances tecnológicos en una apuesta de futuro ganadora y que es la única planta de impresión a nivel mundial que se alimenta de energía eólica.  

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