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Crónica escrita, digital y viva de Canarias

Hablar del diario LA PROVINCIA supone todo un recorrido por los episodios y testimonios más importantes de nuestras Islas, destilando la esencia de una sociedad cada vez más cosmopolita con el aderezo periodístico de las plumas más avezadas de Canarias.

Más de una centuria de existencia contempla una de nuestras cabeceras de referencia, que ha recorrido en su longeva historia la esencia de la linotipia, el aroma embaucador de las máquinas de escribir, la minuciosidad del tipómetro y la irrupción de los ordenadores, antes de entrar en escena internet, los smartphones y las redes sociales.

Sin duda, LA PROVINCIA ha sido una cabecera que ha estado más que presente en mi familia. Aún recuerdo aquellas mañanas en las cuales mi padre cubría su despacho con el papel de los principales rotativos nacionales. Y de ese abanico informativo que se desplegaba sobre la mesa, el primero que leía era siempre LA PROVINCIA.

Hoy en día, mi madre conserva la suscripción en papel. Aún se lo pasan por debajo de la puerta, en una reminiscencia de aquellos detalles de añoranza que nunca pueden faltar. Reconozco que soy de esas generaciones que abrazamos con entusiasmo la revolución digital, marcada por los primeros ordenadores personales. Por ello, leo el periódico en el móvil y la tablet, pero nunca podré negarme al placer que produce descubrir una edición en papel y repasar con detenimiento la actualidad informativa al calor de un buen desayuno o sobremesa, sobre todo en fines de semana, en los que puedes paladear las noticias con mayor minuciosidad.

Rescatando del pasado, guardo aún en la retina episodios como el seguimiento que hacía el periódico a la actividad que generaba el Sindicato de Estudiantes Canario (SEC), en cuya creación fui partícipe a finales de los 80, coincidiendo además con uno de los grandes hitos de la ciudad que también reflejó con generosidad en sus páginas: el nacimiento de nuestra Universidad.

Aquellas manifestaciones, sobre todo la del 19 de mayo de 1988, llevaron a reencontrarnos con la ilusión de más de 300.000 personas entre las calles de la ciudad, bajo el lema Universidad, ahora sí. Una eclosión de optimismo que desembocó, un año después, en la creación de uno de los grandes motores de desarrollo económico, educativo, social y cultural de nuestro Archipiélago: la ULPGC.

LA PROVINCIA ha sido crónica escrita, digital y viva de Canarias. Un testigo de excepción, multicromático y revelador de un siglo de constantes cambios. A través de sus páginas hemos visto la vertiginosa transformación de Las Palmas de Gran Canaria como una capital emergente, moderna y mestiza; abrazando el desarrollo y el bienestar social en plena democracia.

El boom del turismo urbano y de la actividad cultural en la capital, pasando por el desarrollo exponencial del Puerto de la Luz y la proyección internacional del Carnaval. La consolidación de nuestra urbe como la novena ciudad del país, la implantación de nuevos medios de transporte sostenibles como la bicicleta y la futura MetroGuagua o las numerosas páginas doradas escritas por el deporte capitalino, tanto a través de la UD Las Palmas como por el Gran Canaria y el Islas Canarias de Baloncesto, el Guaguas y el JAV Olímpico de voleibol, así como el Molina Sport en hockey línea, entre otros. En definitiva, episodios nítidos de una ciudad dinámica abrazada a la incesante labor de este diario y de su prolífica hemeroteca.

Los tiempos cambian, pero la capacidad de arraigo de LA PROVINCIA en nuestros hogares sigue intacta tras 110 años de existencia. Sin duda, a través de sus renglones, faldones y columnas, siempre hay momentos de reflexión, de trabajo en equipo, análisis y talento para desgranar, con las mejores pinceladas periodísticas, la evolución de una capital que mira con ilusión al futuro.

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