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La voz de los indignados

Las reivindicaciones del 15-M sacaron del letargo a colectivos discriminados

Panorámica de la Plaza del Pilar durante el primer mitin de Pablo Iglesias en Gran Canaria. Dani Gago

Las minorías se pueden definir como un colectivo, no siempre de escasas dimensiones, definido por rasgos culturales innegociables como sexo, género, raza, lengua, religión, ideales políticos..., que se encuentra en una situación grave de dependencia respecto a una estructura de poder. Con mayor o menor fortuna, sus voces no han dejado de escucharse pero en esta década los movimientos sociales reivindicativos, con los indignados del 15-M como punto de inflexión, han dicho basta y sus quejas se han convertido en bandera que envuelve acientos de personas de todoel mundo.

Las revindicaciones del colectivo feminista, que tiene en el 8 de marzo su gran día, han logrado calar como nunca antes lo había hecho en la sociedad. A su sombra han nacido también movimientos internacionales como el #MeToo y, cómo no, la reivindicación del colectivo LGTBIQ+, en especial la lucha por los derechos de los hombres y mujeres trans, vícitimas durante décadas del olvido y, sobre todo, del desprecio de la sociedad.

Una sociedad como la canaria, acostumbrada a convivir históricamente con extranjeros de una u otra orilla, con una numerosa comunidad gay, con religiones varias y una enorme empatía con los colectivos más desfavorecidos ha sorprendido estos últimos meses por los sesgos racistas que han surgido en parte de la sociedad a cuenta de los migrantes llegados de África, alimentados en muchas ocasiones por los discursos de algunos políticos y políticas. Ni la llegada de muchos de aquellos indignados que ocuparon las plazas, también las de Canarias, a cargos de responsabilidad en gobiernos ha podido alterar ese peligroso discurso aunque, también es verdad, esos y esas jóvenes lograron acabar con el bipartidismo imperante en la política de nuestro país.

Volviendo a la lucha por la igualdad de las mujeres, el colectivo feminista, que sin ser una minoría ha sido tratado como tal, vive también un importante momento tras décadas de silencio, machismo y desigualdades.

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