L os talleres infantiles se convirtieron en la más grata sorpresa de la mañana y la tarde de ayer en el parque de Santa Catalina. Tanto las clases que impartieron los ingleses del colectivo Arttre, como la del canario Miguel Medina en el Edificio Miller, o aquella que realizó el congoleño Mû en el Edificio Elder, despertaron la curiosidad de padres e hijos que hicieron cola desde temprano para acceder a alguno de los dos edificios.

Aquellos que lograron acceder participaron en unas ofertas que, dirigidas por personal canario, británico y congolés, daban la posibilidad a los más pequeños de tocar instrumentos africanos, elaborar adornos y otros objetos de inspiración india y participar luego con ellos en un pasacalle que hicieron por la tarde.

Marionetas

Los niños participantes, de 4 a 9 años, se implicaban en construir tanto las marionetas como muchas partes del vestuario que luego utilizarían en el pasacalle y, de paso, adquirían nuevas habilidades de cara a todo lo relacionado con la expresión plástica. Como este año la fiesta Womad estaba dedicada a la India, el edifico se encontraba repleto de máscaras, coronas, banderas y de dos grandes representaciones de la diosa Shiva y el dios Ganesh que se utilizarían en la vanguardia del posterior pasacalle. Por su parte, el artista Mû impartió un simpático taller titulado La calabaza como caja de resonancia tras una presentación de instrumentos de cuerda, percusión y viento que hizo levantar más de una carcajada y concluyó con todos los niños cantando a coro una canción tradicional africana.

Poco después, el pasacalle, protagonizado esta vez por artistas profesionales, percusionistas de batucada, malabaristas y equilibristas, recorrió las calles del entorno próximo al escenario de la fiesta, el Parque Santa Catalina, para invitar a residentes y visitantes de Las Palmas de Gran Canaria a disfrutar de sus conciertos.