Canarias es el kilómetro cero de la tupida de red de medios que integran Prensa Ibérica. Fue en Las Palmas de Gran Canaria donde se inició hace 40 años un apasionante trayecto empresarial que ha permitido conformar y consolidar, con el paso de los años, uno de los grupos de comunicación más importantes del país. Ninguna otra tierra recoge mejor que Canarias el tarro de las esencias de Prensa Ibérica, pues fue aquí donde se forjó nuestra identidad como proyecto y donde se definieron nuestros valores.

En diciembre de 1978 soplaban vientos de cambio en España. Ávidos de libertad, concordia y democracia, los españoles aprobaron entonces la primera Constitución de toda nuestra historia que contó en su elaboración con un amplio consenso de las distintas fuerzas políticas. Coincidiendo con ese momento histórico, Javier Moll y Arantza Sarasola adquirieron Prensa Canaria, la sociedad editora de LA PROVINCIA y Diario de las Palmas, e iniciaron así en Canarias -mi tierra natal- una aventura empresarial que ha marcado el rumbo y las vidas de mi familia.

La celebración del 40 aniversario constituye una oportunidad única para volver la vista atrás y contemplar los grandes hitos que han jalonado el devenir de nuestro grupo. El proceso de expansión hacia la península, que comenzó en 1984 con la adquisición de los diarios La Nueva España (Asturias), Levante (Valencia) e Información (Alicante), y el espíritu pionero y de vanguardia que ha caracterizado a Prensa Ibérica durante su exitoso periplo han hecho posible la articulación de un grupo de comunicación que es hoy referente de la información regional y local en España.

“En Prensa Ibérica sabemos, en el contexto de este cambio cultural, que conectividad, movilidad, personalización, análisis de datos y proximidad son conceptos clave, en nuestro laboratorio de ideas, para aportar valor a los contenidos”

Vaya desde estas líneas mi agradecimiento a todos los lectores, por la confianza que siempre han depositado en nuestra información; a los anunciantes, por su fidelidad; y a los numerosos y extraordinarios profesionales que, durante tantos años, se han dejado la piel, día a día, para proporcionar a los ciudadanos la mejor información desde un periodismo íntegro, cercano y comprometido con la verdad, la libertad y el progreso.

Pero no es la mirada autocomplaciente hacia lo logrado en el pasado o hacia lo que somos en el presente lo que, por nuestra forma de ser, da sentido a la conmemoración de este 40 aniversario sino, sobre todo, la visión de futuro y la reflexión serena acerca de lo que queremos que Prensa Ibérica sea en adelante, del papel que nuestros medios están llamados a desempeñar en una sociedad en constante evolución y, por supuesto, de las innovadoras posibilidades informativas que brindan los entornos digitales.

Si en la revolución industrial fueron las máquinas, a través de las empresas, las que transformaron la sociedad, en la actual revolución digital son los propios ciudadanos los que, con sus nuevos hábitos de consumo, están transformando las empresas.

En la actualidad no hay industria que viva ajena a los cambios que conllevan los avances tecnológicos. Los efectos de la digitalización son también evidentes en los medios de comunicación, que hoy se reinventan para adaptarse a un nuevo ecosistema digital en el que un amplio universo de contenidos informativos online se sirven en distintos soportes y formatos.

Aquellos medios de comunicación que se aferren a los usos y costumbres tradicionales, sigan operando con mentalidad analógica y decidan dar la espalda a la nueva realidad estarán perdiendo velocidad en la carrera por conquistar el futuro.

En Prensa Ibérica somos conscientes de que no existen fórmulas infalibles para abordar los nuevos desafíos que, fruto del fenómeno digital, afrontan hoy los medios, pero desde hace años invertimos tiempo, esfuerzo y recursos para sacar el máximo provecho del nuevo horizonte en beneficio del servicio que prestamos a los ciudadanos.

Información y tecnología han de ir de la mano. Por eso apostamos con determinación por el periodismo de calidad y la innovación como pilares esenciales con los que alumbrar un nuevo modelo de negocio que aporte sostenibilidad a los medios y en el que la información libre, plural y veraz emerja como antídoto necesario contra las llamadas fake news.

La difusión indiscriminada de noticias falsas y la consiguiente percepción de vulnerabilidad que provoca en los ciudadanos constituye un problema considerable. Un grupo de investigadores del Massachusetts Institute of Technology concluye, en un estudio realizado este año y publicado por Science, que las informaciones falsas se propagan “más lejos, más rápido y de forma más amplia” y generan en redes sociales como Twitter un 70 por ciento más retuits que las noticias verdaderas.

Ante esta disfunción que aflora en el umbral de un claro proceso de disrupción tecnológica, la respuesta de los medios no puede ser otra que reivindicar las esencias del buen periodismo, aquel que contrasta los hechos, recurre a las fuentes, analiza con criterio, actúa con honestidad profesional y garantiza a los ciudadanos una información creíble. Está en juego nada menos que la calidad democrática de nuestra sociedad.

En Prensa Ibérica sabemos, en el contexto de este cambio cultural, que conectividad, movilidad, personalización, análisis de datos y proximidad son conceptos clave, en nuestro laboratorio de ideas, para aportar valor a los contenidos.

Ante ese totum revolutum de mensajes al que tenemos rápido y sencillo acceso a través del móvil, la tableta o el ordenador, los medios de comunicación que contamos con marcas impresas y digitales reconocidas hemos de preocuparnos, principalmente, de colocar al lector en el centro de nuestro pensamiento, conocer sus hábitos y preferencias de consumo y satisfacer sus demandas de información sobre la base de un relato coherente y ordenado de la actualidad.

En esta metamorfosis informativa, LA PROVINCIA y La Opinión de Tenerife son alumnos aventajados en este proceso de aprendizaje permanente en el que los medios de comunicación estamos instalados.

Canarias es la única región con la que Prensa Ibérica ha compartido sus 40 años de historia, lo que representa un signo inequívoco de nuestro afecto y nuestro compromiso con esta tierra.