Uno de los problemas más interesantes que tenemos los economistas es cómo hacer coincidir la percepción de los ciudadanos, considerados individualmente, sobre los hechos de la economía y la realidad del conjunto de la economía. Las personas tienen una percepción sobre los hechos derivada de la observación de lo que le rodea y, a partir de esa observación, generalizan. Pero la cantidad de información que los ciudadanos tienen bajo observación está sumamente racionada. Así que entre la percepción de los hechos y la realidad agregada hay un desfase de algunos años. Curiosamente, y como consecuencia, algunas veces, en realidad muchas, se produce la confrontación de la opinión individual y popular con la opinión del experto, que maneja un conjunto de información mucho mayor. No es un problema menor, porque las personas toman decisiones fundamentadas en la percepción que afectan al conjunto de la economía. Es evidente que los medios de comunicación tienen una importancia trascendental en la resolución de este problema. De ahí que el compromiso de los medios con la cultura, y particularmente con la cultura sobre economía, sea una clave para el buen funcionamiento de la sociedad. Felicidades pues por el aniversario y gracias por el esfuerzo.

¿Qué ha ocurrido en la economía de Canarias en estos últimos cuarenta años? Lo primero que se viene a la mente es que la actividad económica se ha incrementado (de 1978 a 2017 se ha multiplicado por 2,3 en términos constantes). Y la actividad económica por persona también (se ha multiplicado por 1,53 en términos constantes). Así que la actividad económica no sólo permite mantener a 862.000 personas más en las Islas, sino que, como media, a cada persona le corresponde lo que tenía entonces más algo superior a la mitad de lo que tenía. Con independencia de la aportación relativa, todos los grades sectores económicos han incrementado el valor añadido, aunque algunos mucho más que otros. Los ocupados se han multiplicado por 1,9, así que en cuarenta años casi se han duplicado, lo que equivale a decir que en esos años la economía de Canarias ha acumulado tanto empleo como en toda su historia anterior.

También es cierto que la economía de las Islas ha ido alternando años de recesión con los de auge. Y que en ambas situaciones su comportamiento es exagerado. Es pues una economía vulnerable, debido a sus características geoeconómicas, la insularidad, la pequeña dimensión, la dependencia de las relaciones externas… No hay política económica que compense estos condicionamientos, pero sí que abra otros caminos. De hecho, es lo que se intenta a partir de las especialidades económicas y fiscales, con mayor o menor éxito, pues ninguna sociedad acierta siempre. Queda mucho por recorrer.

“La incorporación de España a la UE ha cambiado el sentido de las instituciones económicas y fiscales del Archipiélago”

Sin duda el gran acontecimiento económico e institucional ha sido la incorporación de España al proyecto europeo. Este hecho ha cambiado el sentido de las instituciones económicas y fiscales de Canarias. Un cambio histórico que permitió la especial consideración de las Islas como región ultraperiférica.

Pero también hay que reseñar importantes limitaciones insulares. Conviene recordar que no hemos podido resolver el desempleo y la desigualdad de la renta y la riqueza. En ambos aspectos figuramos entre las regiones más destacadas de la Unión Europea. Es grave, porque no basta con hacer la tarta más grande, hay que distribuirla con criterios de justicia. Tampoco es cierto que cuando la marea sube, todos los barcos flotan.

Así pues, debemos aceptar riesgos e intentar novedades, aunque fracasen. No hay recetas mágicas. Los canarios solemos pensar que en alguna parte del mundo hay alguien que tiene la receta para resolver los problemas económicos de Canarias. No es así. Una sociedad culta no tiene miedo al fracaso, es más, tal calificación no existe.

Seguro que la prensa seguirá aportando cultura económica a la construcción de Canarias. Muchas gracias y prosperidad para el futuro.