La historia del periodismo en Canarias es muy rica en iniciativas y esfuerzos, con grandes periodistas y medios que han destacado en el Estado español, porque los medios de comunicación son fruto y reflejo una sociedad que intenta superar su aislamiento exterior mediante publicaciones que recojan el sentir y las demandas de la comunidad.

Las hemerotecas conservan un sorprendente número de experiencias periodísticas surgidas en las islas y, particularmente, en Gran Canaria, donde las cabeceras de medios locales crecían en variedad y tirada paralelamente a las demandas de la sociedad isleña. Son, en este sentido, las publicaciones periodísticas el termómetro de la actividad y movilización isleña.

A los numerosos medios de información generalista se sumaron otras publicaciones especializadas en los distintos focos de interés de la comunidad. De la gran variedad de prensa producida a lo largo del siglo XX, cabe destacar las revistas especializadas en el turismo (Canarias turistaIsla o Costa Canaria), las que daban cauce a la expresión de las demandas políticas y económicas (SansoféEl PuntalDisenso), las dedicadas a las artes (Mujeres en la islaPlanas de PoesíaFablasAguayro) o la prensa deportiva. En la mayoría de los casos, la supervivencia de la prensa tenía tintes de heroicidad tanto por el riesgo económico como personal de sus promotores y colaboradores quienes mantenían -con mucha generosidad y compromiso con la sociedad- una lucha constante frente a la vigilancia y persecución propias de la dictadura que pretendía acallar las voces discrepantes al ‘parte oficial’ que recogían los medios del Movimiento.

En las largas etapas de censura previa, riesgo de secuestro y amenaza de cierre de las empresas periodísticas, hubo publicaciones que lo arriesgaron todo para llevar a la ciudadanía una información objetiva y plural, gracias a equipos de inolvidables nombres del periodismo, comunicadores vocacionales que intentaban dar cabida a las distintas voces y necesidades que nuestra sociedad tenía, con históricas reivindicaciones que, por citar una, han permitido dotar a la isla de recursos que le correspondían como la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria que cumplirá el próximo curso su 30 aniversario.

Este periodo fundamental de la historia de Canarias necesitó de agentes sociales y prensa que expresaran el anhelo ciudadano y a su vez generaran una conciencia colectiva de cambio. Este papel lo jugaron las cabeceras que se editaron en Las Palmas de Gran Canaria y en particular el Diario de Las Palmas y LA PROVINCIA. Durante los últimos años del franquismo destacaron por su posicionamiento profesional en defensa de las libertades, pues no olvidemos que la libertad de prensa es uno de los principales soportes de la democracia y por tanto uno de los objetivos de quienes intentaron impedir la transición. En este contexto surgió Editorial Prensa Canaria, una empresa que fundamentó su éxito en su participación activa en las demandas de la sociedad de las islas de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura.

Estas cuatro décadas de vida de Editorial Prensa Canaria, del grupo Prensa Ibérica, han supuesto una constante adaptación a los profundos cambios en el periodismo que no sólo han tenido que ver con la transformación política, sino también con los cambios en equipos de producción editorial junto a los tecnológicos con el desarrollo arrollador de la Sociedad de la Información cuyos efectos se extienden desde hace varios años a una velocidad de vértigo. Ahí están los recuerdos de la época del plomo (linotipias) y el teletipo con las contadas informaciones del exterior, por lo que el centro de atención era el entorno insular con sus tribulaciones y necesidades, con un plantel de grandes profesionales del periodismo y la edición.

Este aniversario coincide con una discrepancia pública que mantengo con la línea editorial actual de LA PROVINCIA por entender que distorsiona la información sobre la acción de gobierno del Cabildo de Gran Canaria y de la presidencia de la institución. Estas diferencias son importantes porque considero que perjudican la imagen de la Isla y la defensa del interés general de la ciudadanía de Gran Canaria. Creo que no está jugando ese papel fundacional de defensa de la isla y la provincia. El papel institucional que debo representar como presidente de todos los grancanarios, justifica que reconozca, al mismo tiempo, la contribución de este medio en las últimas décadas al desarrollo del sistema democrático y a la vez, las importantes diferencias que mantenemos en el presente, en relación al progreso de Gran Canaria y a la defensa de sus derechos en la política canaria.

El Gobierno de la Isla está comprometido con un proceso de transformación de Gran Canaria y por tanto de Canarias, que tiene que ver con la mejora de la cohesión social, la sostenibilidad de nuestro territorio, el aumento de oportunidades sociales y laborales para toda nuestra población, la proyección de nuestra identidad y la recuperación del protagonismo de Gran Canaria en un archipiélago gobernado con equilibrio. Para avanzar en estos retos, necesitamos hoy como entonces, una prensa libre, rigurosa y que exprese de forma plural, el sentir y las demandas ciudadanas. Deseo que este aniversario devuelva a LA PROVINCIA los ideales que alumbraron hace 40 años Editorial Prensa Canaria.

Como presidente del Cabildo de Gran Canaria y, personalmente, como asiduo receptor de información en los distintos soportes, asumo la afirmación de García Márquez cuando consideraba que el periodismo era el mejor oficio del mundo y necesitamos su calidad y principios cada día más para hacer realidad la defensa del individuo y de la sociedad. Confío que los próximos tiempos consoliden un periodismo al servicio de los valores democráticos y del progreso de Gran Canaria.