Han pasado cuarenta años, cuatro décadas en las que entre todos hemos transformado España. Pocos países pueden presumir de una hoja de ruta como la nuestra, en la que la sociedad civil, desde la pluralidad, de forma rápida y efectiva, asumió el liderazgo de un país que decidió cambiar desde el consenso, la generosidad, y, sobre todo, desde el esfuerzo y el trabajo.

Podríamos reconocer la labor de muchas instituciones, públicas y privadas, que se pusieron en marcha para que empezase a sonar la partitura de la transición bajo la dirección de SM el Rey Juan Carlos I y el presidente Suárez, que contaron, muchas veces en la sombra, con un numeroso y diverso grupo de personas y organizaciones que se pusieron a su servicio.

Sería presuntuoso decir que la partitura contemplaba con detalle y precisión cada uno de los movimientos que debían producirse. A medida que pasan los años, deberíamos valorar, cada vez más, todos y cada uno de los días transcurridos en estos cuarenta años, incluso los más negros, en los que se intentó que dejase de sonar la alegre música de la democracia.

La partitura se improvisaba y se corregía con los acontecimientos, sin perderse en ningún momento el norte que buscábamos de forma colectiva. Fue probablemente, la llegada de Felipe González al gobierno de España, lo que nos hizo llegar a la mayoría de edad y madurez democrática que hoy seguimos disfrutando. Hemos convergido en desarrollo y renta con los principales países europeos con los que compartimos historia, valores, responsabilidades, fortalezas y debilidades.

En diciembre de 1978, Javier Moll y su esposa, Arantza Sarasola, iniciaron una reconocida trayectoria como empresarios periodísticos con la adquisición de Prensa Canaria, a la que pertenecían LA PROVINCIA y el Diario de Las Palmas. De esta manera se incorporaron a la partitura, con la enorme responsabilidad de formar parte relevante de una de las instituciones sin las que el recorrido que hemos hecho no hubiese sido posible: los medios de comunicación plurales e independientes.

Los 17 periódicos que hoy conforman Prensa Ibérica, con presencia en nueve comunidades autónomas, celebran el 40 aniversario de su fundación en nuestra tierra. Las organizaciones empresariales no solo nos unimos a la celebración, sino que les agradecemos el papel que han desempeñado todos estos años, consolidándose como grupo de referencia para la información en Canarias.

La Confederación Canaria de Empresarios desea a Prensa Ibérica que siga, como ha hecho hasta ahora, afrontando retos y adaptándose con éxito a los rápidos cambios de la sociedad digital.

El crecimiento y éxito empresarial de Prensa Ibérica son los mejores ingredientes para garantizar la calidad e independencia necesarias para seguir cumpliendo, con excelencia, el papel que nuestra Constitución otorga a los medios de comunicación.