En los últimos 40 años hemos visto importantes cambios en la gestión y utilización de los recursos naturales de Canarias y especialmente en Gran Canaria. En 1975 Las Cortes aprueban la Ley de Espacios Naturales Protegidos pero tardaron varios años en su tramitación y desarrollo posterior. La legislación vigente en aquel momento fue principalmente “monumentalista”, Parques Nacionales, Protección de Montes Públicos y Refugios de Caza. El Cabildo de Gran Canaria había también tomada algunas actuaciones antes de las iniciativas gubernamentales, por ejemplo, la finca de Osorio, Los Tiles de Moya, La Caldera de Bandama etc., y en 1982 salio el RD dando protección a las Dunas de Maspalomas.

En 1979 las competencias sobre medio ambiente llegaron a la Junta de Canarias y estas fueron la base de los Planes Especiales de los Espacios Naturales de Canarias. En la mayoría de las Islas los planes especiales fueron preparados a base de un convenio con ICONA, pero en Gran Canaria la Comisión de Medio Ambiente del Cabildo, bajo de la presidencia de Juan Andrés Melian García, eligió hacer su propio plan creando un equipo multidisciplinar que yo tenia el honor de ser director. En resumen el PEPEN de Gran Canaria fue mucho mas extenso y comprensivo que los de las otras islas, dando algún grado de protección a mas del 40% de la superficie de la Isla y designando unos 64 espacios protegidos.

Si duda con este Plan Especial y la posterior legislación del Gobierno de Canarias y gracias al esfuerzo económico del Cabildo de Gran Canaria, la situación de la protección de la naturaleza, paisaje y flora y fauna ha mejorado bastante, aunque falta mucho por hacer. En la década de los 2000 el Cabildo negocio con el Gobierno y La UNESCO la declaración de una gran parte de las cumbres de la Isla como Reserva de la Biosfera, hecho que también ayudo la protección y desarrollo sostenible de los recursos naturales de Gran Canaria. Al mismo tiempo hemos beneficiado bastante de los proyectos europeos, especialmente los del programa LIFE para Gui Gui, Inagua, el pinzón azul, la paloma rabiche, la laurisilva etc. y otras importantes subvenciones para Las Dunas de Maspalomas y el litoral de Juan Grande. En Gran Canaria los temas de medio ambiente han progresado mucho a pesar de no tener las ventajas económicas que han tenido otras islas como Tenerife, La Palma, La Gomera y Lanzarote por tener sus Parques Nacionales y no tener que hacer grandes inversiones locales en un importante parte de su superficie protegida. Conseguir un Parque Nacional para Gran Canaria es, en mi humilde opinión, uno de los grandes retos que nos queda por hacer en la Isla.

“Conseguir un Parque Nacional para Gran Canaria es, en mi humilde opinión, uno de los grandes objetivos que nos quedan por sacar adelante en la isla”

Ahora tenemos que enfrentarnos con otro reto, el cambio climático, tema que cuando hicimos el PEPEN no entró dentro nuestros cálculos. Luchar contra los efectos de este cambio en nuestro medio ambiente y en nuestra vida cotidiana necesitara una implicación personal de cada uno de nosotros para mitigar sus efectos negativos. La reducción de emisiones de los gases de invernadero, el reciclaje de los residuos, especialmente el plástico que tanto daño esta haciendo a los océanos, las playas y el medio natural en general y el vidrio, papel y cartón etc. la reforestación y el ajardinamiento de nuestros pueblos y ciudades para aumentar así la absorción de CO2, que mejoraría notablemente nuestro medio ambiente urbano. son algunas de las batallas nuevas que tenemos que enfrentar para la nueva lucha, no solamente para nuestra isla pero para el mundo entero. Luchar por el medio ambiente en el Siglo XXI es enfrentarnos a la pobreza, la sobreexplotación de recursos no renovables y altamente contaminantes y contra la indiferencia y escepticismo de algunos elementos de la población. Aunque en los últimos 40 años la situación del medio ambiente ha mejorado mucho, quizás todavía no tenemos ninguna justificación para la complacencia.