Cuarenta años de democracia en España, que coinciden con las cuatro décadas de Editorial Prensa Ibérica ligada, de manera inequívoca, al desarrollo de Canarias porque fue aquí, en nuestra tierra, donde nació a finales de 1978 de la mano de Editorial Prensa Canaria a la que pertenecían LA PROVINCIA y Diario de Las Palmas, ampliada en 1999 con la fundación de La Opinión de Tenerife.

Desde estas islas y sus gentes hemos contribuido a que hoy este grupo de medios de comunicación con 17 periódicos en nueve comunidades autónomas, entre otras líneas de negocio, mantenga el liderazgo de la prensa regional a nivel estatal.

Unas veces como testigo, otras como actor necesario y algunas más como narrador, Editorial Prensa Ibérica ha sido una herramienta más de la profunda transformación que ha vivido la sociedad canaria en estos años. Un cambio cualitativo y cuantitativo propiciado, de manera determinante, por el Estatuto de Autonomía que comenzó a redactarse a mediados de 1978 para que fuera publicado, en el Boletín Oficial del Estado, en agosto de 1982.

“Reivindico el trabajo veraz para mejorar la democracia”

Treinta y cinco años después, estamos en condiciones de culminar la segunda reforma de la Carta Magna canaria tras la acometida en 1996, que supuso el reconocimiento de Canarias como nacionalidad y como territorio archipielágico. Será un nuevo hito decisivo para el futuro de las islas. Con el máximo nivel de autogobierno permitido por la Constitución, nos colocaremos entre las nacionalidades más avanzadas del Estado, sin complejos frente a territorios como Euskadi y Catalunya.

Deseo que, en este nuevo periodo, las cabeceras de Editorial Prensa Ibérica en Canarias sigan siendo un referente informativo de calidad, con sus errores y sus aciertos, como todos los tenemos. Frente a las noticias falsas (fake news) y hasta que finalice el tránsito iniciado tímidamente por las redes sociales para precisar sus responsabilidades en la difusión de la información, reivindico el trabajo veraz y riguroso de los medios de comunicación profesionales porque son fundamentales para la democracia.

También animo a todas las personas que integran este grupo de comunicación a que sigan contribuyendo a fomentar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.